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17 diciembre 2008

... hay veces que me gustaría tener más ideas concretas y conceptos hechos que la capacidad de cuestionarlos...

25 septiembre 2008

"If everything seems under control, you're just not going fast enough." 
  --  Mario Andretti 





02 septiembre 2007

La infidelidad

"…what you feel only matters to you, it’s what you do to the people you say you love; that's what really matters, its the only thing that counts!…"

Tal vez es que mi vida ha estado marcada por este “tema”, cómo explicar la sensación que me produce el saber una “eventualidad” de esas en la vida propia o en la vida de alguien cercano. Podría decir que conforme he “crecido” mi perspectiva de esto ha cambiado, originalmente aceptaba que un simple acostón o un apasionante beso con alguien más que no fuese mi pareja (o la de alguien más) era intrascendente; justificaba que había más afecto en un apretón de manos que en una fugaz aventura.

Hoy pienso que el infiel es en sí un ser sumamente corrupto y egoísta, porque al actuar de dicho modo no piensa en como la vida de su pareja puede ser trastornada seriamente; el infiel tiende a ser muy permisivo con sí mismo, pues asume que la importancia de dicha eventualidad no es relevante para su propia vida. Sin embargo, dicho argumento tiene la perspectiva equivocada; pues no es importante que tan significativo es para uno dicha circunstancia, sino en la perspectiva correcta se debe asumir la consecuencia de los actos propios en las emociones y la vida de ese alguien especial que se dice querer o amar.

No sólo es corrupto quien tiene pareja y comete infidelidad, también lo es el cómplice cuando es de su conocimiento los compromisos y deberes del otro. Residualmente el infiel es un ser muy débil, pues a falta de la capacidad de autorestricción se corrompe en la tentación de la infidelidad. Pueden existir varios motivos que lleven a una persona a cometer infidelidad: una relación vigente desgastada, falta de intimidad con la pareja, falta de comunicación, falta de novedad o agotamiento romántico o sexual, etc., etc.; sin embargo no justifican la ausencia de carácter para resolver la vida de un modo correcto.

Creo la solvencia moral y la fuerza de carácter son fácilmente demostrables en dicha faceta de las personas, la fidelidad en la pareja, la lealtad entre amigos, la ética profesional y los valores sólo son reales cuando demostrables; el que le es infiel a su pareja traicionará a sus amigos y comprometerá su profesión. Tal vez hay grados para cada circunstancia, pero es simple si eres infiel eres corrupto y tu ética y lealtad también tendrán precio.

28 agosto 2007

La necedad de escribir

Iniciar un texto tiene una gran complicación, y es tener una idea clara de lo que se quiere decir; aquellos que ya tienen un tema en particular suelen complementarlo o abordarlo desde distintos ángulos, los que como yo escriben por escribir o por la necesidad de compartir con un lector (quien quiera que sea) lo que sienten, viven o piensan, suelen encontrarse con bloqueos emocionales que usualmente les impiden escribir algo coherente y con un sentido específico.

Recientemente la burocracia me atrapó, tal vez es el destino, pues casi todos mis parientes cercanos y peor aún mis amigos más cercanos son burócratas declarados y añejados. Yo no me imaginaba en una oficina de sol a sol, critico la idea de vivir más tiempo en la oficina que en el mundo real, esperar con anhelo que llegue el viernes y soñar con una semana de vacaciones en diciembre y con suerte otra en Semana Santa; peor aún hacer planes pensando como sacarle jugo al aguinaldo y dormir tranquilo sabiendo que “ahora si, en la próxima quincena” liquido, pago, compro, etc., etc. Lo más triste es ver las tardes soleadas caer por la ventana y yo pensando lo fabuloso que sería estar caminando por alguna plazoleta tomando un café y leyendo un libro o algún periódico.

De mis muchos trabajos para la edad que tengo, ya pasé de la bolsa a la docencia, por la indecencia y la apariencia. Es decir, ya trabajé y en algún momento emprendí cosas que finalmente no resultaron; mas el fracaso es pasajero y en esta vida uno debe correr sabiendo que hay más de una meta y que la carrera de mañana también será ardua y que el gozo está en correr, llegar es una satisfacción momentánea, pues uno no llega a una meta para tener un trofeo más sino porque la expectativa del triunfo es lo que genera el incentivo de la lucha.

Ahora pues mis primeras impresiones en el mundo burócrata son las siguientes:

  1. el que llega primero no es el que trabaja más.
  2. el primero en irse no es el que trabaja menos.
  3. como siempre lo he sospechado, meter a tanta gente en un mismo espacio y con tan distintos perfiles genera antipatías inmediatas.
  4. hablar en secreto es la regla.
  5. los modales son más trascendentes que los oficios.
  6. sonreírle a todos abre más puertas que nada.
  7. mi madre tenía razón, los porteros y las secretarias son los más importantes; de ellos depende que entres a una oficina o no.

Debo admitir que mi reticencia a trabajar fue muy fácilmente modificada, como diría un amigo “nada cambia más rápido las convicciones que el dinero”.

27 mayo 2007

La paja en el ojo ajeno

La gente usualmente vive y ve hacía afuera, toma nota de los sucesos que acontecen a su alrededor, hace críticas puntuales o superficiales según su agudeza y generalmente es indulgente hacia su propia persona.

El perfil es algo que sólo se percibe desde afuera, nadie puede ver su propia silueta y tener presente como el resto del mundo lo ve. Esto hace que la autocrítica sea un proceso que pocas veces puede realizarse honesta y profundamente, en parte también es un modo de auto protegernos del dolor que nos podemos causar al desenmascarar nuestras propias flaquezas o errores. Sin embargo cuando los otros se refieren a nuestra persona solemos sentir que no tienen "toda la información" que hay cosas que sólo nosotros conocemos y por lo tanto la opinión de los otros no es válida.

Sin embargo los "otros" saben cosas que uno no sabe de sí mismo y es la percepción que el resto del mundo tiene de nuestros actos. El individuo no sólo se define de modo intimo, sino también se define por el trato y el entorno que los demás le delimitan. Uno es en sí pero también se es en función de los otros.

Escuchar sistemáticamente a los otros e interpretar sus opiniones respecto a uno, es un primer paso para conocernos a nosotros mismos. El contexto en el que dichas opiniones se sitúan y como esto le genera a los demás un concepto de quienes somos, define en gran parte quien se es. Aquellos que no escuchan a los demás carecen de un espejo donde reflejarse, es decir jamás conocerán su propio perfil.