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03 enero 2009

Es común confundir los siguientes términos, quizá porque suelen ser sinónimos en la práctica, pues tanto el prejuicio como la convicción están delimitados en un ámbito subjetivo. Lo que se conoce como valores culturales usualmente no es más que una serie de creencias y conocimientos que se asumen como ciertos y valiosos a priori y axiomáticamente, los cuales no son sometidos a rigor del pensamiento racional y lógico.

El fundamentalismo tanto en las creencias religiosas, políticas, económicas, etc., se debe a la laxa capacidad de los individuos para distinguir la sutil diferencia entre creer y saber.

prejuicio.

1. m. Acción y efecto de prejuzgar.

2. m. Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal.

convicción.

(Del lat. convictĭo, -ōnis).

1. f. convencimiento.

2. f. Idea religiosa, ética o política a la que se está fuertemente adherido. U. m. en pl. No puedo obrar en contra de mis convicciones.


29 septiembre 2008

ICUR

 

Lo que no se puede medir no se puede controlar.

 

El Índice Coparmex de Uso de Recursos 2008 (ICUR 2008) es el resultado de un intenso trabajo realizado desde finales del año 2007; implicó no sólo un esfuerzo técnico sino aplicar un enfóque sistémico al conjunto de posibles mediciones estadísticas que permitieran aproximar una realidad. En este caso el modo en que las entidades federativas aplican los recursos públicos para resolver sus necesidades y problemas particulares.

El ICUR a diferencia de otros índices asume que las entidades federativas presentan características que no les permiten competir en igualdad de circunstancias, desde los niveles de escolaridad promedio o la orografía de la región limitan el crecimiento y desarrollo social y económico. Por ello el ICUR incorpora en sus subíndices las condiciones de dificultad que el estado presenta ante el progreso.

Para mí es muy grato presentar y compartir este trabajo del cual formé parte desde el inicio y hasta el final, generando variables, estadísticas, cuadros, textos y demás minucias que dieron como resultado este trabajo. Todo ello bajo la guía y dirección de los doctores Miguel Basáñez y Antonio Alonso quienes con su inteligencia y talento diseñaron lo que de hoy en adelante se conoce como el ICUR.

http://www.icur.org.mx/

16 julio 2007

Análisis de noticias: el cuento chino.

Usualmente cuando se verbaliza una idea no se es capaz de tener un control total de los significados de las palabras que se usan, el fraseo delata la verdadera intención y cuando no son las palabras es la expresión facial o el lenguaje corporal lo que desdice al que argumenta. De modo similar sucede en la vida cotidiana de las sociedades, los medios de información son recaudadores de datos, que son transformados en información a través de notas informativas (noticias), reportajes y entrevistas. Sin embargo como todo ente, la sociedad no es capaz de cubrir los flancos; es decir la información cuidadosamente analizada puede ser una herramienta que permita crear conocimiento útil para entender que acontece en nuestro mundo; entonces hay un modo de saber la “verdad”.

Los temas políticos y de negocios son los de mayor trascendencia porque implican costos y consecuencias para grandes segmentos de la población o del status quo, lo que se conoce como “la agenda” no es más que una serie de temas que tienen relevancia en un momento dado. El ciudadano promedio tiene hábitos informativos sumamente pobres, porque el costo de estar “bien” informado es muy caro en términos de tiempo. Empero gracias a las tecnologías de la información ahora es un poco menos costoso estar al tanto de los distintos temas de la agenda. Sin embargo la velocidad de la información es vertiginosa, tener conciencia de los múltiples temas que suceden a la par es una labor complicada. Al igual que el psicoanalista, el analista de la información debe llevar un registro de los temas y el seguimiento de los mismos es un acto de toma de conciencia; que le permite ver como conforme el tiempo transcurre los temas mutan y convergen con otros.

La agenda se va conformando a través de la relevancia de cada uno de dichos sucesos; un ejemplo es el caso de “el chino” Zheli Ye Gon, que en realidad es mexicano naturalizado y a quien se le incautaron alrededor de 205mdd. La primera noticia apareció en los titulares a principio de marzo del 2007, anunciando un gran decomiso de dinero en efectivo en una casa en las lomas de la Ciudad de México, el dinero era tal que se necesitó un camión de mudanzas para transportarlo a la zona militar número uno para su resguardo y depósito en el banco del ejército. Pero el tema del dinero se convirtió en el tema del “chino” en automático la xenofobia se hizo presente en las notas, tratar de ligar al principal actor principal en un enredo donde el chivo expiatorio tiene todo en su contra, es chino, llegó sin un yuan a México, se hizo millonario en el lapso de 10 años, está ligado con el narco y además apostaba grandes cantidades de dinero en Las Vegas (se presume que perdió alrededor de 105mdd en los últimos 5 años).

El ejemplo sirve para ilustrar que en este momento no se sabe donde inició este tema que se convirtió en tema de la agenda nacional, al implicar al secretario del trabajo, a las aduanas, al gobierno norteamericano, al gobierno de Fox, etc.. Ahora el análisis no puede pasarse por alto, los titulares los periódicos, noticieros televisivos y de radio han hecho del “chino” un asunto que vende. Ahora bien, interpretar la información es un tema de análisis, donde cada una de las distintas notas, reportajes y cada frase que alguien captura y publica sirve para que el ciudadano pueda saber un poco más; no es la noticia en si, sino como se frasea, se seleccionan los tiempos, se implican a los personajes y se enreda la trama informativa lo que devela cual es el verdadero trasfondo de dicho asunto.

Hoy cabe la duda si el dinero es producto del narcotráfico porque de ser así implicaría lo siguiente: el precio promedio de la tonelada de pseudoefedrina (que se supone el chino importó bajo complicidad de las aduanas mexicanas) es de 200,000usd, lo que implica que para sumar 205mmd se tendrían que haber importado y vendido en el mercado negro alrededor (o más) de 1025 toneladas de pseudoefedrina. En el mercado de las drogas, una tonelada de pseudoefedrina procesada produce 700 kilos de metanfetaminas y un kilogramo de esta última droga sintética tiene un valor comercial de 50,000UDS. Por lo tanto con 1025 toneladas de pseudoefedrina se pueden producir 717,500 kilogramos de drogas sintéticas; lo cual equivale a 35,875,000,000USD en drogas vendidas; cantidad que es equivalente al valor de TELMEX. Además de todo, una dosis promedio de metanfetaminas equivale a 1gr; lo que implicaría que con la pseudoefedrina colocada por el chino se tendría 717,500,000 dosis lo que equivaldría a dar 7 dosis a 100millones de personas, lo cual es el 0.03% de la población mundial.

Por lo tanto las cantidades de dinero obtenidas por el comercio de las drogas son tan superiores que lo incautado es sumamente poco; entonces el cuento chino puede ser muy real sin embargo faltaría muchísimo dinero ¿donde está el resto del dinero? y si este dinero no es producto de las drogas, entonces ¿de donde salió?

04 junio 2007

La aprobación

En la actualidad en el México democrático los gobiernos desde Ernesto Zedillo han sido muy puntuales en el seguimiento de la opinión que lo mexicanos registran respecto al presidente y su forma de gobierno. La tríada imagen pública, acciones de gobierno y opinión pública es relevante en todos los países en vías de democratización o ya democráticamente consumados. La relevancia radica en el simple hecho de tener conciencia (como gobierno) de la necesidad de contar con un buen nivel de aprobación para mantener la estabilidad política (y muchas veces económica) de una nación democrática.

Puntualmente el diario Reforma publicó el pasado viernes primero de junio los resultados de la segunda encuesta de aprobación presidencial; en la que Felipe Calderón Hinojosa registró un puntual ascenso en el nivel antes presentado. 65% de aprobación no es una mala calificación y el ascenso de siete puntos porcentuales respecto al trimestre anterior es digno de notar.
Las razones de esta tasa de aprobación son muchas, el trabajo en medios y la difusión del combate al narco usando como punta de lanza al ejército son las principales causas, ya que el “presidente del empleo” no ha logrado cumplir su promesa de campaña en el rubro que más destacó entonces.

El ejército es la institución con mayor confianza y credibilidad en México, el nivel que registra es superior al que tiene la Iglesia y muy por encima del que gozan otros niveles de gobierno (la tasa de confianza se aproxima al 68%). Esto implica que cuando el presidente es respaldado total y evidentemente por el ejército recibe no sólo el mando de las fuerzas armadas, sino también se infunde del halo de confianza que esta institución tiene.

Sin embargo la población no está totalmente segura del uso del ejército como herramienta de combate al narcotráfico, me parece que no tanto en el sentido de temer un régimen militar, sino en el sentido de la necesidad de consolidar un poder en particular para hacer frente a dicho mal.


Por otra parte México sigue siendo un país apto para un régimen militarizado, la última ronda de la Encuesta Mundial de Valores (2005) así lo denota, pues la mano dura es preferible a una democracia inestable y anquilosada.

Finalmente cabe destacar que la cobertura en medios del tema es muy relevante, más enfatizada desde el mes de abril, siendo el combate al narco la guerra que el ejército mexicano está realizando contra nuestro enemigo interno más común, la inseguridad. La confianza en Calderón no sólo está respaldada en la que se tiene en el ejército, sino también él ha logrado capitalizarse como el comandante que une a los mexicanos contra el enemigo, es decir, Calderón está aplicando una estrategia de guerra como la estrategia política para unir al México que quedó dividido después de las elecciones pasadas.

22 enero 2007

La opinión pública, un imaginario mesurable

Las sociedades son un modo en que el hombre a logrado coexistir y sumar sus preferencias para ordenar economías que le permitan la subsistencia. Ello entonces permite suponer que existe un código compartido y común, intrínseco a cada sociedad y que este es susceptible a los cambios que suelen acontecer. Aun mas el código es un subconjunto de un marco de referencia más amplio construido a partir de valores, creencias y conocimientos; de este marco se deriva la opinión, que es el juicio que se aplica a los sucesos e ideas que forman parte de la vida.

Sin embargo el tratar de comprender qué es la opinión publica, puede obedecer más a una construcción imaginaria que a un común denominador entre todos los integrantes de una sociedad moderna. Dado que los sociedades actuales son muy extensas y agrupan diversidad de preferencias, los imaginarios colectivos como “patria” pueden tener un significado muy distintos dependiendo a quién dentro de una misma sociedad se le pregunte.

Es entonces que la opinión pública también es un imaginario en el cual se asume que ésta representa a un mismo “todo” en el cual cada quien se expresa respecto a sus propios marcos de referencia. Si bien un tema en común puede suscitar una reacción colectiva, ello no implica que esto sea una opinión colectiva, pues en ello habría que argumentar que el marco de referencia en común se expresa a través de la medida que se pueda realizar del agregado de las opiniones individuales, pues el único acercamiento que se tiene al todo es la suma ponderada de sus partes.

No existe entonces una opinión pública como la expresión de un cuerpo unificado, lo que existe es la medida de las opiniones individuales que puede ser representativa cuando ésta se realiza seleccionando los casos individuales más típicos.