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17 diciembre 2008
16 julio 2008
La izquierda tiene muchos defectos... pero el arte es una de sus virtudes (no existen artistas de derecha)
Roger Aleph
"Como si llegaran a buen puerto/ mis ansias,/ como si hubiera donde/ hacerse fuerte,/ como si hubiera por fin/ destino para mis pasos,/ como si encontrara/ mi verdad primera,/ como traerse al hoy/ cada mañana,/ como un suspiro/ profundo y quedo,/ como un dolor de muelas/ aliviado,/ como lo imposible/ por fin hecho,/ como si alguien/ de veras me quisiera,/ como si, al fin,/ un buen poema me saliera./ Llegar a ti."
"Letra: el Sup. Música: Joaquín Sabina", o
"Letra y música: Joaquín Sabina (a petición del Sup)"
http://www.tinet.org/~gbc/carta.htm
Roger Aleph
"Como si llegaran a buen puerto/ mis ansias,/ como si hubiera donde/ hacerse fuerte,/ como si hubiera por fin/ destino para mis pasos,/ como si encontrara/ mi verdad primera,/ como traerse al hoy/ cada mañana,/ como un suspiro/ profundo y quedo,/ como un dolor de muelas/ aliviado,/ como lo imposible/ por fin hecho,/ como si alguien/ de veras me quisiera,/ como si, al fin,/ un buen poema me saliera./ Llegar a ti."
"Letra: el Sup. Música: Joaquín Sabina", o
"Letra y música: Joaquín Sabina (a petición del Sup)"
http://www.tinet.org/~gbc/carta.htm
19 septiembre 2007
La que te toca...?
Continuamente suelo sentirme un ser sumamente afortunado, a lo largo de mi vida no he sufrido carencias mayores, mis necesidades básicas siempre han estado satisfechas, he vivido bellos momentos, momentos de amor, de dicha, de pasión, felicidad, triunfo y distintas satisfacciones que me hacen pensar que mi vida ha sido más que sencilla; principalmente cuando me comparo con las millones de personas que continuamente sufren carencias de todo tipo.
Sin embargo en mi perspectiva uno puede vivir más de una vida posible, la que nos toca por el lugar y la posición en la que nacemos y vivimos nuestros primeros años: ir a la escuela que eligen nuestros padres, tener como amigos a las personas cercanas, ligar con la chica que va en tu salón... de la primaria a la secundaria, luego la prepa y con suerte la universidad. Encontrar un “buen” trabajo, comprarte un casa, un coche... pagar las deudas y los intereses, tener hijos y educarlos, llegar a viejo siendo panzón y maduro. Consentir a tus nietos a poyar a tus hijos cuando ya son hombres; preocuparte por que la pensión te alcance y que el colesterol no te mate pronto, hacer tu testamento en orden y pensar que tal vez mañana ya no despiertes. Sentirte satisfecho con lo que viviste y sentir que... que hiciste algo... que ahí esta tu familia para probarlo... sin embargo... esa fue la vida que te tocó.
También pudiste ser miserable, nacer en la calle, sufrir del abuso, nunca haber estudiado, trabajar de niño, ser violado y pateado, tener hambre y sufrir de la enfermedad, drogarte para no sentir lo duro del clima y tratar así, por un momento, olvidar que el mundo existe. Soñar con una cama y dormir en la banqueta; morir en una riña, en un asalto o de una infección que pudo resolverse con agua y jabón. Ni modo... esa es la vida que te tocó.
Cómo explicar que no importa que vida te toque, si aun cuando es más sencillo escoger cuando hay alternativas, también (quiero creer) se puede cuando no las hay. Sé que es más duro no conformarse con pensar que un buen empleo es la solución a la vida, que los verdaderos sueños no se pagan a meses sin intereses y que cuando no eres como el promedio, lo difícil es vivir contra corriente. Es muy sencillo asimilarse en la vida que te toca, admiro a las personas (principalmente son mujeres) que han tenido el valor de escoger sus propias vidas, de decidir hacer las cosas que realmente querían. De vivir contra la corriente y llegar tan lejos como sus sueños; he tenido la fortuna de compartir mi vida con varias personas que así viven, que a pesar de haberles tocado un tipo de vida, decidieron elegir otra, la que quieren y se merecen; no que la pueden, ni la que les toca. ¿Tú que vida vives la que quieres o la que puedes?
Aqui unas lineas de una película que espero identifiquen
Choose life.
Choose a job.
Choose a career.
Choose a family.
Choose a fucking big television.
Choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers.
Choose good health, low cholesterol, and dental insurance.
Choose fixed interest mortgage repayments.
Choose a starter home.
Choose your friends.
Choose leisurewear and matching fabrics.
Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning.
Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit crushing game shows, stuffing junk food into your mouth.
Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself.
Choose a future.
Choose life...
"Choose life. Choose your future"
Continuamente suelo sentirme un ser sumamente afortunado, a lo largo de mi vida no he sufrido carencias mayores, mis necesidades básicas siempre han estado satisfechas, he vivido bellos momentos, momentos de amor, de dicha, de pasión, felicidad, triunfo y distintas satisfacciones que me hacen pensar que mi vida ha sido más que sencilla; principalmente cuando me comparo con las millones de personas que continuamente sufren carencias de todo tipo.
Sin embargo en mi perspectiva uno puede vivir más de una vida posible, la que nos toca por el lugar y la posición en la que nacemos y vivimos nuestros primeros años: ir a la escuela que eligen nuestros padres, tener como amigos a las personas cercanas, ligar con la chica que va en tu salón... de la primaria a la secundaria, luego la prepa y con suerte la universidad. Encontrar un “buen” trabajo, comprarte un casa, un coche... pagar las deudas y los intereses, tener hijos y educarlos, llegar a viejo siendo panzón y maduro. Consentir a tus nietos a poyar a tus hijos cuando ya son hombres; preocuparte por que la pensión te alcance y que el colesterol no te mate pronto, hacer tu testamento en orden y pensar que tal vez mañana ya no despiertes. Sentirte satisfecho con lo que viviste y sentir que... que hiciste algo... que ahí esta tu familia para probarlo... sin embargo... esa fue la vida que te tocó.
También pudiste ser miserable, nacer en la calle, sufrir del abuso, nunca haber estudiado, trabajar de niño, ser violado y pateado, tener hambre y sufrir de la enfermedad, drogarte para no sentir lo duro del clima y tratar así, por un momento, olvidar que el mundo existe. Soñar con una cama y dormir en la banqueta; morir en una riña, en un asalto o de una infección que pudo resolverse con agua y jabón. Ni modo... esa es la vida que te tocó.
Cómo explicar que no importa que vida te toque, si aun cuando es más sencillo escoger cuando hay alternativas, también (quiero creer) se puede cuando no las hay. Sé que es más duro no conformarse con pensar que un buen empleo es la solución a la vida, que los verdaderos sueños no se pagan a meses sin intereses y que cuando no eres como el promedio, lo difícil es vivir contra corriente. Es muy sencillo asimilarse en la vida que te toca, admiro a las personas (principalmente son mujeres) que han tenido el valor de escoger sus propias vidas, de decidir hacer las cosas que realmente querían. De vivir contra la corriente y llegar tan lejos como sus sueños; he tenido la fortuna de compartir mi vida con varias personas que así viven, que a pesar de haberles tocado un tipo de vida, decidieron elegir otra, la que quieren y se merecen; no que la pueden, ni la que les toca. ¿Tú que vida vives la que quieres o la que puedes?
Aqui unas lineas de una película que espero identifiquen
Choose life.
Choose a job.
Choose a career.
Choose a family.
Choose a fucking big television.
Choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers.
Choose good health, low cholesterol, and dental insurance.
Choose fixed interest mortgage repayments.
Choose a starter home.
Choose your friends.
Choose leisurewear and matching fabrics.
Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning.
Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit crushing game shows, stuffing junk food into your mouth.
Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself.
Choose a future.
Choose life...
"Choose life. Choose your future"
13 mayo 2007
Confianza
El modo en que se construyen los vínculos interpersonales ha sido tema de muchas investigaciones, desde los casos más conocidos como el de Fukuyama hasta otros que sólo se publican en journals especializados. La teoría del capital social, la de la firma, el contrato, etc.; han llevado a tesis doctórales y premios Nobel; conclusión es un tema extenso y de muchas teorías y cavilaciones. ¿Por qué es importante?
El hombre no es predecible ni confiable en un 100%, es decir, los demás no pueden simplemente confiar en el otro, tanto en vínculos materiales (negocios) o emocionales (personales). He aquí un digno caso cuando el Padrino (de Mario Puzo) afirma que todos los negocios son personales. Es decir aun cuando existe un vínculo institucional los hombres percibimos los actos de los otros como personales.
¿De que deriva la desconfianza? De la avaricia, sin contar la incertidumbre derivada de factores no humanos, el potencial de fraude es consecuencia de la incapacidad del hombre de asumir plenamente los costos de oportunidad derivados de cada una de sus decisiones. Un ejemplo básico es la infidelidad, codiciar el afecto, pasión, etc. de alguien más cuando uno se encuentra comprometido, es una condición humana muy común. Sin embargo el decidir no actuar en consecuencia del primer impulso es un acto poco frecuente entre los individuos, por ello en los contratos se establecen costos (cargos, penas, multas, etc.) que se aplican cuando no se cumple el acuerdo; la infidelidad es causal de divorcio y no hay divorcio barato.
Sin embargo la fe en el otro es descartada en automático como medio de lealtad y garantía de compromiso. Los hombres no solemos creer en los otros sino existe un contrato de por medio. Los actos de fe implican un alto riesgo, pero ¿acaso no deberíamos actuar de fe, cuando menos, en lo que se refiere a vínculos románticos? Ello no implica que no existan normas y sanciones en los acuerdos, pero la clave no radica en los mecanismos de control, sino en las garantías y estas nunca son certeras, por lo tanto, la fe es la regla de los vínculos personales.
El modo en que se construyen los vínculos interpersonales ha sido tema de muchas investigaciones, desde los casos más conocidos como el de Fukuyama hasta otros que sólo se publican en journals especializados. La teoría del capital social, la de la firma, el contrato, etc.; han llevado a tesis doctórales y premios Nobel; conclusión es un tema extenso y de muchas teorías y cavilaciones. ¿Por qué es importante?
El hombre no es predecible ni confiable en un 100%, es decir, los demás no pueden simplemente confiar en el otro, tanto en vínculos materiales (negocios) o emocionales (personales). He aquí un digno caso cuando el Padrino (de Mario Puzo) afirma que todos los negocios son personales. Es decir aun cuando existe un vínculo institucional los hombres percibimos los actos de los otros como personales.
¿De que deriva la desconfianza? De la avaricia, sin contar la incertidumbre derivada de factores no humanos, el potencial de fraude es consecuencia de la incapacidad del hombre de asumir plenamente los costos de oportunidad derivados de cada una de sus decisiones. Un ejemplo básico es la infidelidad, codiciar el afecto, pasión, etc. de alguien más cuando uno se encuentra comprometido, es una condición humana muy común. Sin embargo el decidir no actuar en consecuencia del primer impulso es un acto poco frecuente entre los individuos, por ello en los contratos se establecen costos (cargos, penas, multas, etc.) que se aplican cuando no se cumple el acuerdo; la infidelidad es causal de divorcio y no hay divorcio barato.
Sin embargo la fe en el otro es descartada en automático como medio de lealtad y garantía de compromiso. Los hombres no solemos creer en los otros sino existe un contrato de por medio. Los actos de fe implican un alto riesgo, pero ¿acaso no deberíamos actuar de fe, cuando menos, en lo que se refiere a vínculos románticos? Ello no implica que no existan normas y sanciones en los acuerdos, pero la clave no radica en los mecanismos de control, sino en las garantías y estas nunca son certeras, por lo tanto, la fe es la regla de los vínculos personales.
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