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29 septiembre 2008

ICUR

 

Lo que no se puede medir no se puede controlar.

 

El Índice Coparmex de Uso de Recursos 2008 (ICUR 2008) es el resultado de un intenso trabajo realizado desde finales del año 2007; implicó no sólo un esfuerzo técnico sino aplicar un enfóque sistémico al conjunto de posibles mediciones estadísticas que permitieran aproximar una realidad. En este caso el modo en que las entidades federativas aplican los recursos públicos para resolver sus necesidades y problemas particulares.

El ICUR a diferencia de otros índices asume que las entidades federativas presentan características que no les permiten competir en igualdad de circunstancias, desde los niveles de escolaridad promedio o la orografía de la región limitan el crecimiento y desarrollo social y económico. Por ello el ICUR incorpora en sus subíndices las condiciones de dificultad que el estado presenta ante el progreso.

Para mí es muy grato presentar y compartir este trabajo del cual formé parte desde el inicio y hasta el final, generando variables, estadísticas, cuadros, textos y demás minucias que dieron como resultado este trabajo. Todo ello bajo la guía y dirección de los doctores Miguel Basáñez y Antonio Alonso quienes con su inteligencia y talento diseñaron lo que de hoy en adelante se conoce como el ICUR.

http://www.icur.org.mx/

24 junio 2007

La agenda verde

La Ciudad de México es conocida mundialmente por varias de sus más notables características, superpoblada, supercontaminada y con problemas viales; además de sus atractivos turísticos e historia. En la geopolítica nacional el DF es el bastión perredista por excelencia, con niveles de votación y aprobación similares a las de un sistema de partido único y también es la ciudad que mostró más altos niveles de descontento respecto al régimen prisita de antaño. El DF desde 1997 es gobernado por el PRD y en la actualidad el Jefe de Gobierno Marcelo Ebrad tiene entre sus prioridades labrar el terreno de lo que para él pudiera ser una plataforma electoral para el 2012; obviamente entre sus varios retos está la complejidad política de ser heredero del aún vigente AMLO.

En el contexto político nacional Ebrad es un gobernante de izquierda, las prioridades en su agenda política lo denotan, sin embargo tal vez el tomar temas como el aborto, la eutanasia y la agenda ecologista no le paguen al viejo expriista los dividendos esperados. Es mas, el posicionamiento político de Ebrad responde más a una política de contraste que a un interés genuino del gobernante. Pues cabe la duda, respecto a la legitimidad de sus propuestas en un entorno donde las posiciones políticas más visibles ya han sido tomadas por el gobierno federal; esto en clara referencia al combate al narco.

Ebrad ha tomado las calles en bicicleta; el primer lunes de los últimos meses ha hecho que los primeros mandos de su gabinete lleguen a sus respectivas oficinas en dicho medio de transporte, además de cerrar el circuito interior y otras vialidades en domingo para hacer lo que el GDF llama el ciclotón. Empero a esta estrategia el brillo en medios ha sido mediocre, en un análisis personal realizado con una base de datos que incluye los encabezados de los principales diarios de la ciudad, he encontrado pocas apariciones del jefe de gobierno por causa de la agenda verde que está manejando.

Por otra parte el gobierno federal (Calderón) ha logrado posicionar mejor su agenda antinarco, empero en una estrategia de largo plazo Calderón muy probablemente termine lamentando haber tomado dicha bandera, dado que el combate al narco es un problema complejo, que no sólo depende de que tanto énfasis ponga el ejército en sus operativos, sino también en que estrategias binacionales (México y EU) se apliquen para disminuir este tipo de crimen y muchas otras circunstancias conexas.

Gracias a las encuestas de evaluación que el diario Reforma realizó, en el trimestre anterior, respecto al gobierno del DF y el federal, podemos ver el progreso de la imagen pública que tanto Ebrad como Calderón han tenido. En lo tocante a Ebrad se puede apreciar que su nivel de aprobación no ha incrementado, es más, respecto su nivel de desempeño respecto al medio ambiente la percepción es de tendencia negativa. Adicionalmente a esto, la encuesta denota que la población no cree que se logren abatir los niveles contaminación que dominan en el Valle de México; a ello también se le suma que el uso de la bicicleta como una estrategia para disminuir la contaminación no le parece a la ciudadanía una alternativa viable.



Ebrad logró mantener la misma calificación que obtuvo en el primer trimestre de año, al contrario de lo que se hubiera podido esperar (y también al contrario del avance de Calderón), el mandatario no aumentó su nivel de aprobación, muy probablemente como una consecuencia del poco lustre de sus acciones en contraste a las del gobierno federal, y también a la poco relevante aparición que ha tenido en medios, principalmente porque han estado dominados por temas que van más allá del ámbito del DF.



Empero la apuesta de Ebrad muy probablemente de frutos en el largo plazo, primero porque el tema ambiental es una agenda global, que paulatinamente será el foco de atención de toda la población en el largo plazo, la tala ilegal, la contaminación de ríos y el uso de biocombustibles ya son temas que están en agenda y que continuarán siendo relevantes. Adicionalmente a esto, la sociedad es conciente que el daño medioambiental es grave y que su solución no es inmediata, por ello los resultados serán muy paulatinos y no habrá un costo político que Ebrad tenga que asumir al no cumplir totalmente con los objetivos que se propone. Mientras el tiempo transcurre es probable que el jefe de gobierno amplié su agenda con otros temas de mayor visibilidad, como lo son las expropiaciones que ha realizado y el combate al narcomenudeo.

22 enero 2007

La opinión pública, un imaginario mesurable

Las sociedades son un modo en que el hombre a logrado coexistir y sumar sus preferencias para ordenar economías que le permitan la subsistencia. Ello entonces permite suponer que existe un código compartido y común, intrínseco a cada sociedad y que este es susceptible a los cambios que suelen acontecer. Aun mas el código es un subconjunto de un marco de referencia más amplio construido a partir de valores, creencias y conocimientos; de este marco se deriva la opinión, que es el juicio que se aplica a los sucesos e ideas que forman parte de la vida.

Sin embargo el tratar de comprender qué es la opinión publica, puede obedecer más a una construcción imaginaria que a un común denominador entre todos los integrantes de una sociedad moderna. Dado que los sociedades actuales son muy extensas y agrupan diversidad de preferencias, los imaginarios colectivos como “patria” pueden tener un significado muy distintos dependiendo a quién dentro de una misma sociedad se le pregunte.

Es entonces que la opinión pública también es un imaginario en el cual se asume que ésta representa a un mismo “todo” en el cual cada quien se expresa respecto a sus propios marcos de referencia. Si bien un tema en común puede suscitar una reacción colectiva, ello no implica que esto sea una opinión colectiva, pues en ello habría que argumentar que el marco de referencia en común se expresa a través de la medida que se pueda realizar del agregado de las opiniones individuales, pues el único acercamiento que se tiene al todo es la suma ponderada de sus partes.

No existe entonces una opinión pública como la expresión de un cuerpo unificado, lo que existe es la medida de las opiniones individuales que puede ser representativa cuando ésta se realiza seleccionando los casos individuales más típicos.