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12 enero 2010

La prostitución ¿el oficio más antiguo del mundo?

Alrededor de la prostitución existen muchos tabúes, prejuicios, dilemas y en general percepciones fantasiosas por parte de aquellos que no viven dicha realidad de manera personal o como tema de análisis. Adicionalmente, la información que existe sobre el tema es igualmente imperfecta, no existen censos, estadísticas o indicadores con cierto grado de precisión que permitan conocer cuanta gente participa en dicho entorno ya sea ejerciéndola o accediendo a dicho “servicio”.

Los mitos de la prostitución son múltiples, en principio podría enumerar los siguientes: “es una salida fácil”, “lo hacen porque les gusta”, “es un tipo de empleo”, etc. Sin embargo, la prostitución esconde múltiples caras y circunstancias que son difíciles de comprender. Primero, empecemos con algo de lógica numérica, en general el promedio de los hombres del país, es decir más del 60%, son personas de bajos ingresos, en este sentido sería muy difícil que un hombre pobre que busque a una prostituta pueda pagarle una cantidad basta, en general lo que ocurre es que el grueso de las prostitutas cobran tarifas ínfimas que en México oscilan entre los $30 y $200 por cliente. A la vez la gran mayoría de las prostitutas tienen que pagar derecho de piso ya sea al lenón que las explota, a su “protector” y casi todas a quién les preste el cuarto de hotel que usan para su actividad. Esto implica que mientras menos dinero cobra una prostituta más veces al día tiene que prostituirse para pagar los costos intrínsecos de su actividad. Segundo, la prostitución en todos sus géneros es un actividad que involucra muchos riesgos, no sólo los de salud sino lo físicos relacionados con la violencia que pueda ejercer algún “cliente”, la extorción por parte de la policía y otros; en este sentido la seguridad de la prostituta debe estar resguardada de algún modo. En muchos casos estas son “cuidadas” por sus padrotes o asisten a hoteles donde la actividad se realiza cotidianamente, es decir la prostitución es una actividad que genera complicidades tanto de las autoridades como de los involucrados (lenones, hoteleros, clientes, traficantes de drogas, etc.).

La prostitución también es un tema de clase social, en general las personas que pueden realizar cambios que impacten al grueso de la población no suelen ser los de menores estratos socioeconómicos, es decir, los legisladores, gobernantes, jefes policiales y funcionarios públicos suelen ser personas de mejor preparación y con mayores recursos económicos, que cuando llegan a acceder a la prostitución no lo hacen en las condiciones menos favorables sino en entornos más “seguros” o diseñados para engañar al “cliente” haciéndole más ameno el “servicio”. Es entonces cuando el tomador de decisiones se aleja de la cotidianidad de la prostitución y se olvida de las jóvenes indígenas sacadas de sus localidades y traídas a las ciudades para prostituirse 20 o más veces al día por treinta o cincuenta pesos cada vez. Este alejamiento sucede porque el tomador de decisiones accede a prostitutas que cobran tarifas muy superiores en entornos que no cuadran con un modelo de explotación, al menos en apariencia, al ser mujeres que aparentan mayoría de edad, que no son indígenas y que muchas veces pueden ser de procedencia extranjera.

Si a lo anterior le añadimos los conceptos novelados de la prostitución que la industria cinematográfica y televisiva han universalizado se hace más llevadera la idea de la prostituta que es una “emprendedora” que “elige” dicha vida y que cuando tiene una mejor oportunidad puede salir de la misma usualmente acompañada de un gran hombre que la ayuda a dejar esa vida con el amor y la admiración que siente por ella… patrañas, como muchas otras que nos simplifican conceptos sumamente horribles como la guerra, la esclavitud, el crimen organizado, etc.

En general los hombres con la insensibilidad que los (nos) caracteriza no suelen conceptualizar a la prostituta como una mujer como cualquier otra (sus madres, hermanas, tías, primas, etc.) sino como objetos de placer que se compran por un precio y por un momento para satisfacer caprichos, fantasías, necesidades, etc. Esto hace aún más complejo el entorno de la prostitución porque se asume como un mal necesario, trillándolo a caso extremos y usándolo como argumento para reducir la violencia de género e incluso la violación. Es entonces que cuando se aborda el tema desde la prohibición se conceptualiza como una política moralista desapegada de la realidad (en muchos casos así es).

Adicionalmente las prostitutas (mujeres) no encuentran solidaridad por parte de sus congéneres, ya que la mayoría de las mujeres que viven en un entorno lejano a la prostitución tampoco las compadecen o son empáticas con su circunstancia de vida muy al contrario el grueso de las mujeres desprecian a las prostitutas, ya que se le identifica como el símbolo de la lujuria, de la perdición, infidelidad y demás en la que sus maridos (novios o parejas) “caen ante su artimañas”. En general “la otra” es una “puta o prostituta” que roba maridos, independientemente de que cobre o no, en el imaginario las causantes de la infidelidad son las putas.

En el mundo de la prostitución obviamente no sólo se encuentran las mujeres adultas, sino también lo están las niñas, niños, transexuales, homosexuales, etc. Como lo mencioné en un principio no se tienen estadísticas que permitan saber cuántas personas ejercen o son obligadas a ejercer dicha actividad. Tomemos el caso de una chica de 14 año tlaxcalteca que fue engañada para salirse de su casa bajo el argumento de obtener un buen salario trabajando unas horas al día como “edecán”; que al llegar a la ciudad es sometida a golpes, privada de su libertad, incomunicada, tatuada como ganado para saber de quién es, violada, golpeada y drogada para someterla a la voluntad de su captor, así en un par de semanas su conciencia ha sido secuestrada y es entonces cuando se le obliga a parase en las calles aledañas de la Merced (una zona de la Ciudad de México), para prostituirse bajo la amenaza de ser golpeada sino regresa con cierta cantidad de dinero, indicándole a que hotel debe meterse con cada cliente y es más demostrándole que la policía que “vigila” la zona no le ayudara, pues en la complicidad el policía prefiere el dinero que hacer lo que debe. Es claro que en este esquema la prostituta no es libre no ejerce la actividad por su propio deseo, su condición es muy similar a la de un esclavo. Su esperanza de vida se reduce dramáticamente pues por $50 tiene que acceder a tener sexo con quien sea durante algunos minutos, en múltiples sesiones; así, para obtener la cuota con la cual librará el castigo tendrá que repetir la faena 20 o 30 veces las siguientes 8 o 16 horas, los 7 días de la semana, los meses que pueda mantenerse en pie sin enfermarse, sin desnutrirse, sin enloquecer o sin ser demasiado afectada por las drogas y la mala vida.

El anterior tal vez pueda parecer un caso extremo, sin embargo es más común porque como se mencionó es más fácil para un obrero de la construcción, del transporte, etc.; pagar $30 o $50 pesos que $10,000 por una mujer de Europa del este. Es la simple lógica de la oferta y la demanda. Sin embargo, como actividad clandestina que es, la prostitución puede tener caras muy amables y disfrazar las atrocidades que ocurren tras bambalinas. ¿Qué garantía de libre ejercicio de la prostitución hay en el caso de las prostitutas de alto nivel que cobran $5,000 o $10,000 en lujosas mansiones? ¿Acaso si vivieran bajo el yugo de un explotador lo podrían confesar a sus “clientes”? ¿Pueden salir solar y gastar su dinero? ¿El dinero es de ellas? Las interrogantes son múltiples y las soluciones sumamente complejas.

Sin abordar el tema de la trata de blancas es claro que muchas prostitutas son víctimas de un sistema de explotación sexual que incluye al crimen organizado, a autoridades corruptas y se enmarca en una cultura altamente machista.

A lo largo del texto he entrecomillado la palabra cliente y me parece que lo correcto sería sustituirla por “cómplice explotador” pues tanto el albañil que paga $30 como el senador o gran empresario que paga $10,000 forman el último eslabón de la cadena de explotación sexual a la que está generalmente sometida la prostituta. En la ignorancia del “cómplice explotador” no cabe la disculpa a su machismo y falta de educación, donde conceptualiza a la prostituta como objeto de su satisfacción. Usualmente se le usa bajo múltiples pretextos, como algo “normal” o con el “para eso están” y “en mi casa no me dan”, etc. En el discurso entre hombres es común oír expresiones como “vámonos de putas”, “para que se estrene”, “para que se haga hombrecito”, etc. Si bien no es un tipo de enseñanza explícita dentro del imaginario colectivo de los hombres la prostitución tiene un fin claro que es perpetuado generación tras generación.

El dilema, en mi perspectiva, va más allá de la moral, de la sexualidad misma o de tabúes religiosos. Creo el punto clave es la explotación bajo la cual puede vivir la prostituta y lo difícil que sería saber con certeza en qué condiciones personales ejerce dicha actividad. Además, de las distintas vertientes que tienen fenómeno con sus propias complicaciones (prostitución infantil por ejemplo). Desde la perspectiva de la seguridad pública el tolerar zonas de prostitución sólo reduce el precio y la clandestinidad bajo la cual sucede, pero no elimina sus peores vertientes. Lo mismo sucede cuando se legaliza, como si por ser legal un negocio siempre cumpliera con las regulaciones impuestas (es la falacia de la legalidad).

El problema de raíz de la prostitución no son los criminales explotadores o las prostitutas; es la marginación en la que nacen las prostitutas sumado a las taras culturales de los consumidores, los “clientes” (cómplices explotadores) que acuden a la prostitución como algo normal, cotidiano y aceptable. Descuidando que en muchos casos la prostituta es víctima de una red de explotación, una red que puede someter por medio de la violencia incluso a familiares queridos (niños y mujeres jóvenes principalmente).

En mi perspectiva el tema se reduce a la educación (principalmente de los varones) sobre la sexualidad, sobre el machismo. Se amplía a sensibilizar a hombres y mujeres respecto al problema que implica el acudir con prostitutas y desmitificar quiénes son y cómo viven estas mujeres, niñas, niños, hombres, transexuales, etc. A darle realidad y crudeza a un tema en el que al educar correctamente a los hijos podemos tener grandes logros.

La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo, es la forma más generalizada de abusar y explotar a una mujer.


Aquí un par de links con una serie de reportajes de El País y Reforma

http://bit.ly/4CaiB6 explotación sexual en España

http://bit.ly/7vTc02 explotación sexual en México

http://bit.ly/7VgcaW narcotraficantes y chulos...

07 enero 2009

El seductor de la patria

Hay distintos modos de apreciar y entender la vida y los actos propios. Muchas veces es difícil distinguir la realidad del propio acto histriónico. La vida es una fábula que nadie es capaz de leer en un sólo fascículo.

La historia mexicana está llena de pasajes y personajes que han edificado tanto nuestra idiosincrasia histórica como el devenir de la nación, México como tal es un país joven aun cuando tenga milenarias raíces. La historia le ha guardado a Antonio López de Santa Anna un lugar muy especial, el de traidor de traidores y vende patrias. 

Sin embargo como todo proceso histórico el protagonista no es el único involucrado en la consecuencia de los hechos históricos. La biografía novelada que hace Enrique Serna respecto a su “alteza serenísima” permite la reflexión de varias facetas de la personalidad de aquel hombre que para bien o para mal marcó a México en una época en la cual la independencia intentaba  consolidarse.

La reflexión de la lectura me deja una idea de lo mucho que la cultura y la política mexicana siguen pareciéndose a la de aquella época, es más, el cómo los estamentos y las clases sociales continúan siendo el gran diferenciador entre los habitantes de estos casi dos millones de kilómetros cuadrados de planeta que llamamos México.

En vísperas del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución yace una gran pregunta… ¿Qué hemos hecho en dos siglos de vida independiente? ¿Lo que se pudo?

En la cotidianeidad los mexicanos no pueden reflexionar su historia porque la urgencia de la subsistencia domina sobre la introspección. Pero de aquellos que tenemos el privilegio de usar nuestro tiempo en leer y pensar, ¿Qué lecciones podemos resumir de estos dos siglos? y ¿A qué punto debemos llevar a esta gente que vive aquí?

México ha carecido de un proyecto de nación de largo plazo, en dos siglos hemos avanzado, pero el avance ha sido pobre. No sólo son los gobernantes, somos los mexicanos en general los que no hemos hecho la tarea de sacar a nuestra nación adelante y por encima de nuestras propias expectativas, México es un país rico en recursos pero pobre en proyectos y sueños de gran calado. Dicha pobreza está en nuestras mentes.




03 enero 2009

Es común confundir los siguientes términos, quizá porque suelen ser sinónimos en la práctica, pues tanto el prejuicio como la convicción están delimitados en un ámbito subjetivo. Lo que se conoce como valores culturales usualmente no es más que una serie de creencias y conocimientos que se asumen como ciertos y valiosos a priori y axiomáticamente, los cuales no son sometidos a rigor del pensamiento racional y lógico.

El fundamentalismo tanto en las creencias religiosas, políticas, económicas, etc., se debe a la laxa capacidad de los individuos para distinguir la sutil diferencia entre creer y saber.

prejuicio.

1. m. Acción y efecto de prejuzgar.

2. m. Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal.

convicción.

(Del lat. convictĭo, -ōnis).

1. f. convencimiento.

2. f. Idea religiosa, ética o política a la que se está fuertemente adherido. U. m. en pl. No puedo obrar en contra de mis convicciones.


27 diciembre 2008

nada pasa en diciembre... todo es recordar y volver a ver a viejos amigos o amigas o hacer llamadas... si acaso hay novedades con los regalos o salidas de vacaciones... es un mes fatigoso y aburrido...
Roger Aleph

07 enero 2008

Sin palabras...

Cuando comencé a escribir con regularidad lo hice en un diario, un cuaderno de papel, que había tenido durante varios años guardado con el propósito de convertirlo en mi diario, sin embargo el tiempo pasó y no tuve algo en particular que escribir. Creo mi vida transcurrió en automático durante un par de décadas, aunque tomé decisiones trascendentes (elegir escuelas, carrera, etc.), creo las primeras y más trascendentes decisiones las tomé entre los 20 y 21 años, cambiarme de carrera (de ingeniería a economía) e iniciar a vivir por mi cuenta (cuando cumplí 21 exactamente inicié empecé a vivir en San Pedro de los Pinos).

Fue a partir de ese momento que tuve la necesidad de ordenar mis ideas en papel, la escritura resultó un buen ejercicio de introspección, releer mis apuntes fue un modo de aprender y redefinir mi pasado, de llevar un seguimiento de mi “evolución” y así también tener una constancia de lo que había sido, para después reinterpretar mi pasado y darle un sentido a mi presente.

El inicio del este blog fue un ejercicio paralelo, tanto de expresión personal como de introspección, muy al principio lo compartí con muy pocas personas, pero paulatinamente me abrí y abrí este espacio a tanta gente como pudiera interesarse, sin embargo no han sido tantos ni tan interactivos como me hubiera gustado. Con forme el tiempo pasó quise combinar mis distintas facetas, escribiendo sobre más de un tema (principalmente económicos y políticos) sin embargo mis artículos más “exitosos” fueron los personales.

En los últimos meses mi ritmo de aportaciones ha disminuido, pretextos hay muchos, pero la realidad es que me he quedado sin palabras; principalmente porque mis principales dudas en mi tercera década de vida están resueltas, al menos por el momento. Sé lo que quiero en algunos de los aspectos más importantes y otros que durante mucho tiempo me torturaron ahora no me causan mayor angustia. Creo mi personalidad, ideales, principios y creencias están suficientemente definidos como para proporcionarme un marco de referencia sólido para avanzar sabiendo a donde quiero llegar, así que mis temas ya no son los mismos y de momento no he descubierto nuevas inquietudes (salvo las profesionales) que quiera exteriorizar con la cotidianeidad que lo solía hacer.

Esto no quiere decir que ya no piense aportar a este blog, simplemente estoy tratando de madurar una nueva pluma que me dé un mínimo de satisfacción para salir al mundo y decir las nuevas cosas que tengo en la cabeza.

Gracias.

19 septiembre 2007

La que te toca...?

Continuamente suelo sentirme un ser sumamente afortunado, a lo largo de mi vida no he sufrido carencias mayores, mis necesidades básicas siempre han estado satisfechas, he vivido bellos momentos, momentos de amor, de dicha, de pasión, felicidad, triunfo y distintas satisfacciones que me hacen pensar que mi vida ha sido más que sencilla; principalmente cuando me comparo con las millones de personas que continuamente sufren carencias de todo tipo.

Sin embargo en mi perspectiva uno puede vivir más de una vida posible, la que nos toca por el lugar y la posición en la que nacemos y vivimos nuestros primeros años: ir a la escuela que eligen nuestros padres, tener como amigos a las personas cercanas, ligar con la chica que va en tu salón... de la primaria a la secundaria, luego la prepa y con suerte la universidad. Encontrar un “buen” trabajo, comprarte un casa, un coche... pagar las deudas y los intereses, tener hijos y educarlos, llegar a viejo siendo panzón y maduro. Consentir a tus nietos a poyar a tus hijos cuando ya son hombres; preocuparte por que la pensión te alcance y que el colesterol no te mate pronto, hacer tu testamento en orden y pensar que tal vez mañana ya no despiertes. Sentirte satisfecho con lo que viviste y sentir que... que hiciste algo... que ahí esta tu familia para probarlo... sin embargo... esa fue la vida que te tocó.

También pudiste ser miserable, nacer en la calle, sufrir del abuso, nunca haber estudiado, trabajar de niño, ser violado y pateado, tener hambre y sufrir de la enfermedad, drogarte para no sentir lo duro del clima y tratar así, por un momento, olvidar que el mundo existe. Soñar con una cama y dormir en la banqueta; morir en una riña, en un asalto o de una infección que pudo resolverse con agua y jabón. Ni modo... esa es la vida que te tocó.

Cómo explicar que no importa que vida te toque, si aun cuando es más sencillo escoger cuando hay alternativas, también (quiero creer) se puede cuando no las hay. Sé que es más duro no conformarse con pensar que un buen empleo es la solución a la vida, que los verdaderos sueños no se pagan a meses sin intereses y que cuando no eres como el promedio, lo difícil es vivir contra corriente. Es muy sencillo asimilarse en la vida que te toca, admiro a las personas (principalmente son mujeres) que han tenido el valor de escoger sus propias vidas, de decidir hacer las cosas que realmente querían. De vivir contra la corriente y llegar tan lejos como sus sueños; he tenido la fortuna de compartir mi vida con varias personas que así viven, que a pesar de haberles tocado un tipo de vida, decidieron elegir otra, la que quieren y se merecen; no que la pueden, ni la que les toca. ¿Tú que vida vives la que quieres o la que puedes?

Aqui unas lineas de una película que espero identifiquen

Choose life.
Choose a job.
Choose a career.
Choose a family.
Choose a fucking big television.
Choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers.
Choose good health, low cholesterol, and dental insurance.
Choose fixed interest mortgage repayments.
Choose a starter home.
Choose your friends.
Choose leisurewear and matching fabrics.
Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning.
Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit crushing game shows, stuffing junk food into your mouth.
Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself.
Choose a future.
Choose life...
"Choose life. Choose your future"

02 septiembre 2007

La infidelidad

"…what you feel only matters to you, it’s what you do to the people you say you love; that's what really matters, its the only thing that counts!…"

Tal vez es que mi vida ha estado marcada por este “tema”, cómo explicar la sensación que me produce el saber una “eventualidad” de esas en la vida propia o en la vida de alguien cercano. Podría decir que conforme he “crecido” mi perspectiva de esto ha cambiado, originalmente aceptaba que un simple acostón o un apasionante beso con alguien más que no fuese mi pareja (o la de alguien más) era intrascendente; justificaba que había más afecto en un apretón de manos que en una fugaz aventura.

Hoy pienso que el infiel es en sí un ser sumamente corrupto y egoísta, porque al actuar de dicho modo no piensa en como la vida de su pareja puede ser trastornada seriamente; el infiel tiende a ser muy permisivo con sí mismo, pues asume que la importancia de dicha eventualidad no es relevante para su propia vida. Sin embargo, dicho argumento tiene la perspectiva equivocada; pues no es importante que tan significativo es para uno dicha circunstancia, sino en la perspectiva correcta se debe asumir la consecuencia de los actos propios en las emociones y la vida de ese alguien especial que se dice querer o amar.

No sólo es corrupto quien tiene pareja y comete infidelidad, también lo es el cómplice cuando es de su conocimiento los compromisos y deberes del otro. Residualmente el infiel es un ser muy débil, pues a falta de la capacidad de autorestricción se corrompe en la tentación de la infidelidad. Pueden existir varios motivos que lleven a una persona a cometer infidelidad: una relación vigente desgastada, falta de intimidad con la pareja, falta de comunicación, falta de novedad o agotamiento romántico o sexual, etc., etc.; sin embargo no justifican la ausencia de carácter para resolver la vida de un modo correcto.

Creo la solvencia moral y la fuerza de carácter son fácilmente demostrables en dicha faceta de las personas, la fidelidad en la pareja, la lealtad entre amigos, la ética profesional y los valores sólo son reales cuando demostrables; el que le es infiel a su pareja traicionará a sus amigos y comprometerá su profesión. Tal vez hay grados para cada circunstancia, pero es simple si eres infiel eres corrupto y tu ética y lealtad también tendrán precio.

10 julio 2007

Steve Jobs

Una lección de vida.


08 julio 2007

Conciencia histórica

Los hechos no hablan por si mismos, en realidad no importa que es lo que ha sucedido en el tiempo sino como se interpreta un suceso en particular y como se contextualiza a una realidad y circunstancia específica. Es mas, un mismo hecho puede y debe ser reinterpretado en múltiples ocasiones en la vida; la historia personal se debe ajustar siempre al presente, de este modo es posible retomar el pasado y entendernos como el resultado de un sinfín de encrucijadas y decisiones que nos han puesto a cada uno en distintas circunstancias. El presente no es más que un resultado de lo que hicimos y dejamos de hacer.

Entonces aquellos distintos momentos que se han vivido tienen una marca que perdura en todo momento, pues somos la consecuencia de ellos, analizar cada uno de los más trascendentes construye la historia que nos ha forjado. Es decir, sin introspección el individuo es un ser atemporal, pues su ser sólo sucede en el presente al no tomar conciencia de lo que ha sido y ha hecho; esto significa que el sentido de la vida es el sentido de la interpretación de la historia personal.

Algunos ejemplos clave de cómo esto funciona son sencillos, un ser sin historia es incapaz de autodefinirse respecto a valores: la lealtad, la fidelidad, la honestidad, etc., son pruebas de fuego, es decir quien no ha vivido una circunstancia que defina su temple respecto a ello no puede afirmarse como poseedor de dicha cualidad. Pero incluso el que ha fallado en las pruebas puede recontextualizarse como virtuoso dada una nueva realidad; analizando su propia historia como el elemento guía de lo actualmente es. Los que han sido infieles pueden reinterpretar los momentos pasados y tratar de entender porqué le han fallado a sus antiguas parejas ¿fueron las circunstancias? ¿fue la naturaleza del infiel? o simplemente fue algo que tuvo que pasar para que hoy el infiel se redefina en función de las experiencias y lecciones aprehendidas.

Reconstruir el propio pasado es una tarea ardua, tan complicada como hacer investigación histórica respecto a sucesos como guerras, procesos políticos, etc., ya que la propia vida puede ser muy complicada al tratar de entender los distintos cauces que llevaron a un desenlace en particular. ¿Cómo saber si un romance fracasó porque hubo una traición o porque el romance ya había fracasado hubo traiciones? ¿Cuándo un suceso crítico es la causa o es la consecuencia? En una vida que toca la vida de muchas otras personas, las causas propias pueden ser las consecuencias de la vida de los demás; distinguir lo que para uno fue trascendente y determinante no es sencillo, definir con claridad si eso que ya sucedió es lo que nos determina hoy en una circunstancia distinta es un proceso de toma de conciencia respecto a la propia historia.

Elevar el nivel de conciencia es un modo de darle un sentido a la vida, pues sin origen (historia) no hay destino y entonces la vida se vive en automático simplemente esperando a que un día acabe como consecuencia del paso del tiempo.

10 junio 2007

Esclavos del recuerdo

El recuerdo es útil cuando se usa para sintetizar conocimientos o experiencias previas y que en el instante permiten tomar mejores decisiones; también sirve para construir una historia, documentarla y transmitirla a otros en el tiempo. La memoria es esa particularidad que le hace al ser humano ser social; empero a sus virtudes muchas veces las personas se convierten en esclavos de sus propios recuerdos.

Los romances, los traumas de la infancia, los fracasos financieros, laborales, etc.; suelen ser esa férula que le da a las personas el pretexto para impedirse a sí mismos avanzar en sus vidas. Ansiando ser la persona que creen haber sido antes de que pasara tal o cual cosa; esto hace que varios se detengan una y otra vez.

La virtud del olvido es un privilegio de los cínicos, les permite mantener en su memoria sólo lo útil o lo placentero; estos individuos hacen de su historia un presente práctico que les da un sentido de inmediatez que siempre los mueve hacia delante. Los nostálgicos en cambio siempre quieren revivir ese momento perfecto en el que fueron felices, ese instante en el que pensaron que nunca nada malo pasaría y que de ahí en adelante la vida sería perfecta.

Ninguno de los extremos es sano, vivir no implica mantenerse en un perpetuo olvido ni tampoco en el recuerdo obsoleto; si la vida es movimiento de los recuerdos hay que hacer un calidoscopio que cada vez que gira tiene una nueva forma. Es decir la historia no son los hechos per se, sino es la interpretación que se hace de ellos en cada instante de la vida lo que permite redefinir un presente en particular y llegar a un momento más pleno en la vida.


Aquí la frase final y clásica con la que termina Blade Runner
http://www.youtube.com/watch?v=fRY6fO8AajE

Quite an experience
to live in fear, isn't it?
That's what it is to be a slave.

I've seen things
you people wouldn't believe.
Attack ships on fire
off the shoulder of Orion.
I watched C-beams
glitter in the darkness
at Tannhäuser Gate.

All those moments
will be lost in time
like tears in rain.
Time to die.


27 mayo 2007

La paja en el ojo ajeno

La gente usualmente vive y ve hacía afuera, toma nota de los sucesos que acontecen a su alrededor, hace críticas puntuales o superficiales según su agudeza y generalmente es indulgente hacia su propia persona.

El perfil es algo que sólo se percibe desde afuera, nadie puede ver su propia silueta y tener presente como el resto del mundo lo ve. Esto hace que la autocrítica sea un proceso que pocas veces puede realizarse honesta y profundamente, en parte también es un modo de auto protegernos del dolor que nos podemos causar al desenmascarar nuestras propias flaquezas o errores. Sin embargo cuando los otros se refieren a nuestra persona solemos sentir que no tienen "toda la información" que hay cosas que sólo nosotros conocemos y por lo tanto la opinión de los otros no es válida.

Sin embargo los "otros" saben cosas que uno no sabe de sí mismo y es la percepción que el resto del mundo tiene de nuestros actos. El individuo no sólo se define de modo intimo, sino también se define por el trato y el entorno que los demás le delimitan. Uno es en sí pero también se es en función de los otros.

Escuchar sistemáticamente a los otros e interpretar sus opiniones respecto a uno, es un primer paso para conocernos a nosotros mismos. El contexto en el que dichas opiniones se sitúan y como esto le genera a los demás un concepto de quienes somos, define en gran parte quien se es. Aquellos que no escuchan a los demás carecen de un espejo donde reflejarse, es decir jamás conocerán su propio perfil.

29 abril 2007

Los errores de la vida

No es ninguna novedad el que la gente cometa errores, equivocarse es de humanos, cambiar de opinión de sabios. Sin embargo los errores son calificados como tales por sus resultados inmediatos, pocas veces en la historia personal se considera aquel simple momento en el cual todo cambió.

¿Cuál fue la copa que convirtió al borracho en alcohólico? ¿Cuál fue el desliz que acabó con un matrimonio? ¿La mentira que enterró el romance? ¿El sobregiro que quebró las finanzas? Decidir es renunciar, lamentablemente nunca se sabe cuantas son o serán las distintas circunstancias que se dejarán de vivir o se vivirán por haber decidido una en vez de otra cosa.

Un ejemplo sencillo puede ser el realizar la primera llamada con aquella persona que se conoció en un bar, antro o café. Llegar a la primera cita y tal vez después de eso al altar, sin embargo la inmediatez nunca refleja el futuro, ni siquiera lo esboza; las macrotendencias y la probabilística sólo permiten predecir en función de agregados, pero nunca nos dirán como será el futuro personal.

Ahora bien, con cada decisión la moneda está en el aire, usualmente se suele decidir tratando de minimizar las peores consecuencias, es decir, un peso perdido duele menos que $1,000. Sin embargo tal vez atreverse a perder o jugar a perder es una estrategia, que si bien arriesgada, puede llevarnos a vivir futuros más apasionantes e incluso más satisfactorios. La renuncia nunca es sencilla, dejar el nivel de confort que se tiene para buscar una nueva circunstancia en la cual tal vez se pueda vivir con mayor plenitud es una apuesta que sólo los temerarios, los bohemios, los locos y los románticos se atreven a tomar.

28 enero 2007

Mis frases célebres

A lo largo de los años he ido recolectando mis propias frases con las que intento resumir alguna idea, experiencia o aprendizaje... aquí se las comparto...

'no importa el qué sino el por qué
Aleph

la riqueza resuelve muchas necesidades excepto la de pensar y la de buscar la sabiduría
Aleph dic 02

Despiértate, camina y busca tu propia meta.... alcánzala.. y cuando la obtengas... hazla tuya...
Aleph

Un hombre que no controla su vida con las mujeres será controlado por ellas.
Aleph (24/may/03)

Sólo se es virtuoso conforme no se es vicioso, (la cadena es tan fuerte como su eslabón más débil)
Aleph (13/jul/03)

Dejar de imaginar es empezar a conformarse
Aleph (26/ago/03)

La política es el modo en que el hombre administra el poder
Aleph (27/ago/03)

Toda decisión implica costos
Aleph (22/oct/03)

No existen decisiones sencillas
Aleph (22/oct/03)

No busques la verdad en los demás, créala en función de los hechos.
Aleph (8/nov/03)

Lo único seguro en la vida es que es incierta, no busques verdades y certidumbres, pues no las encontraras, no te aflijas por las mentiras y los cambios repentinos, se seguro de ti mismo y de las cosas que puedes lograr; la verdad y la certeza son accesorias a la vida, la felicidad vendrá con la templanza y aplomo con el que rijas tu vida y tus emociones.
Aleph (9/nov/03)

El poder es la capacidad de alterar el curso natural de las cosas.
Aleph (4/dic/03)

Mis defectos son los defectos del hombre y son los defectos de la humanidad.
Aleph (12/mar/04)

Aceptar que el otro es libre es aceptar que nada es suficiente para nadie
Aleph (05/abr/04)

Temo a los hombres, se parecen tanto a mi y yo me conozco tan bien que se de que somos capaces
Aleph (05/abr/04)

La inteligencia sirve para vivir
Aleph (10/jun/04)

El hombre intenta conocer y comprender el todo a través de la escasa capacidad de su mente, el todo es incomprensible por eso lo analizamos.
Aleph (26/jul/04)

La diferencia entre decir (opinar) y hacer es el valor con el que se afronta la vida.
Aleph (24/nov/04)

No todo tiene razón de ser

No todo tiene porque salir bien

La obstinación y terquedad no son sinónimos de perseverancia

Todo fin requiere de esfuerzo, trabajo y constancia

La creatividad sin trabajo son sólo buenas intenciones

Crecer no es sumar años

La dignidad es saberse medir a uno mismo justamente en el entorno propio (autoestima)

La soberbia es síntoma de inseguridad

No todo lo que se desea se tiene y no todo lo que se tiene se desea

La identidad no es saberse diferente sino es saberse único al conocerse a uno mismo

Respetar no es aceptar ni tolerar es comprender al otro y sus circunstancias

La vida no es un juego sólo parece serlo

11 enero 2007

Llenar la botella

El ser humano llega a este mundo como una botella vacía, sin etiqueta y, afortunadamente, sin tapón. Ello significa que durante el tiempo que se tiene de vida dicha botella se llena de experiencias, conocimientos, emociones, placeres y sueños; pero desafortunadamente, las más de las veces, dicha botella es etiquetada antes de tener un contenido.

El llenar la botella es un proceso de enriquecimiento, pero muchas veces está se quiebra y jamás queda reparada, otras se le pone el tapón antes de tiempo, es decir antes de morir, y otras afortunadamente se rediseña, remolda y se transforma haciéndola más rica. Con esto la botella que es nuestra vida se logra asumir como plenamente nuestra; y la etiqueta más que una simple marca genérica, comúnmente identificable, es un libro de relatos que se convierte en una historia que muchos deberían leer.

Desafortunadamente las botellas excepcionales por definición no son frecuentes. Lo común es que las personas asuman que la vida es un formato prediseñado donde cada quien sólo tiene el deber de llenarlo conforme avanza el tiempo y siguiendo el patrón que los demás han marcado como el correcto. De algún modo es comprensible pues a la mayoria les es más sencillo ser aceptados y asimilados como una botella de Coca Cola que como un extraño vino que con el tiempo cambia de sabor y a veces madura y a veces se hace vinagre.

La vida de la mayoría de las personas está plagada de inercias, tanto positivas como negativas, las cuales son difíciles de romper. Las positivas también deben ser rotas pero para incrementarlas hacia algo más positivo y enriquecedor; por ejemplo no simplemente estudiar y sacar ochos, sino llegar a niveles de excelencia que requiere esfuerzos superiores. Las negativas deben ser rotas y requieren de esfuerzos aún mucho más grandes, por ello la mayoría de las personas se estancan en sus vida y asumen actitudes y hábitos viciosos que en vez de enriquecer sus vidas las hacen pobres y terminan corrompiendo; así llenan la botella con ácido.

Idealmente uno debería no simplemente romper las inercias que la sociedad, las costumbres y los valores nos marcan; sino también deberíamos preguntarnos como es nuestra botella ideal, imaginarnos todas las vidas posibles que podríamos vivir y así escoger la que más nos impulse a despertar todas las mañanas con el firme deseo de llenarnos la vida con las experiencias, sensaciones, sueños y retos que le den sentido a nuestro particular modo de entender la vida. Claro, para vivir una vida de diseños hay costos que se deben asumir, es un reto en si mismo y no cualquiera se atreve a asumirlo.

Aquí queda bien una canción de Joaquín Sabina... la del pirata cojo.

17 noviembre 2006

Ayrton Senna @ Monaco



In the mind of a winner...

...at any given circumstance you think you have a limit and you can go for this limit and you touch this limit and you say ok this is the limit... as so you touch this limit something happens that you can go a little bit higher with your own mighty power and your determination, your instinct and the experience as well... you can fly very high...

29 agosto 2006

EFECTO DOPPLER

La perspectiva es una noción relativa de lo que acontece, el observador que puede distanciarse lo suficiente de un fenómeno tiene la capacidad de apreciar detalles que sólo son evidentes cuando no se es parte de la cosa en cuestión.

El efecto Doppler es una consecuencia relativa a la velocidad del movimiento, la distancia y el tiempo que separa a un observador de una fuente de la que emanan ondas electromagnéticas (como la luz visible) o sonoras como la sirena de una ambulancia. En el caso de la luz si el objeto se aleja (como una estrella muy distante) su luz se desplaza a longitudes de onda más largas, es decir es más roja que en el momento de ser emitida; si el objeto se acerca su luz presenta una longitud de onda más corta, desplazándose hacia el azul. Esto es muy apreciable en el caso del sonido emanado por una ambulancia en movimiento, su sirena suena más grave cuando se acerca y más agudo cuando se aleja.

Sin embargo la perspectiva también distorsiona lo que acontece, por el efecto Doppler, es entonces que un mismo fenómeno social o económico tiene una connotación relativa al observador. Aquello que en su momento parecía grave y catastrófico (crisis política, económica e incluso emocional) tiene a ser suavizado conforme pasa el tiempo, es decir deja de ser grave (como el sonido).

Lo anterior implica que en el largo plazo todo suceso tiende a ser minimizado en la memoria (física, estadística, fotográfica, etc) los recuerdos, simplemente, parecen ser menos significativos que cuando afectaron en primera instancia. Esto que pareciera obvio, pues todos hemos sentido en alguna ocasión que simplemente “las cosas” ya no importan tanto; complica todos los métodos de análisis social (económico, político, psicológico, etc) ya que la “objetividad” que la perspectiva brinda no permite medir con exactitud el verdadero significado que “algo” tuvo en su momento.

Ejemplos sobran, ¿qué tan importante es hoy la crisis de 1994? ¿el “cambio” democrático del 2000? ¿el mega plantón del Peje dentro de 6 años? Dirían las abuelas que “las cosas” toman su justo lugar con el tiempo; pero lo dramático del asunto es que ni la literatura o el arte (menos la estadística) nos puede dar la medida puntual de aquello que ya no es; dado que el aparato crítico-analítico con el que evaluamos las circunstancias no está perfectamente ajustado a lo que aconteció. Incluso cuando usamos medidas constantes (precios constantes o que aparentan medir de modo estable el valor “algo” en el tiempo) no hace figura decir que un peso de 1980 tenía el mismo valor que un peso de 2005, pues si bien en precios constantes se compra “lo mismo” eso mismo ya no se necesita de igual modo.

Todo lo anterior permite una sola conclusión... mañana nada será tan grave como para ahogarnos hoy. Simplemente no sabremos que tan importante fue lo que pasó.

19 noviembre 2005

La evasión

La apabullante realidad se presenta de modo cotidiano ante nuestros ojos, la imperiosa necesidad de subsistir, a pesar de la razón, nos obliga a buscar los satisfactores necesarios: comida, vestido y vivienda; luego satisfecho esto quedamos obligados al ocio. Hay distintas teorías sobre el desarrollo del ser social del hombre, del porque la inteligencia humana ha sobresalido entre la de los demás seres vivos, pero no importa cual sea el modo, la razón o el fin. La realidad es que no lo sabemos, sólo nos queda la fe y la esperanza de creer que existe una razón para la vida y aún peor, para vivir.

Esos instantes en los que el hombre se encuentra solo consigo mismo, en los que puede escuchar su pensamiento, en los que el silencio abruma la mente y sólo queda pensar, pensar... ¿en que? En lo irremediable, en la existencia; en el sentido y los fines de las acciones, de las cosas y del instinto, ya saciada el hambre sólo queda esperar a que se vuelva a sufrir para volverla a saciar, ya cubiertos del frío sólo basta esperar el verano y preocuparnos nuevamente por el invierno, ya encontrada la casa se necesita de nueva cuenta mantenerla en buen estado.

Marxistamente hablando, ya satisfecha una necesidad sólo queda el esperar el sufrir la siguiente para saciarla. Necesidad tras necesidad, día tras día, momento tras momento encontramos una nueva manera de evadirnos del buscar una respuesta concreta, certera y definitiva a nuestra existencia. La evasión sólo constituye el mecanismo que lleva a la acción y nos aleja del silencio de la mente, del espíritu curioso de si mismo y de la falsa esperanza de que un dios nos conceda gracia eterna en la siguiente vida. Los placeres sensitivos inundan la mente de sensaciones que nos evaden de la búsqueda de la respuesta. Los placeres estéticos supuestamente engrandecen el alma, pero la contemplación no basta para saciar nuestra máquina devoradora de miedos e interrogantes que es la mente humana.

La mediocridad y el conformismo no son sinónimos de satisfacción, aquel que hace consiente su mediocridad y en ella intenta ser feliz sin superarla sólo justifica su falta de voluntad para encontrar los activadores internos que lo lleven a crecer, a crear y a seguir. No es la vaga idea del progreso en la que más y mejor significan pleno, no, no es el perfeccionamiento lo que lleva a la vanidad, sino al contrario.

Sólo nos queda la idea de la trascendencia, pero no hacia a fuera, sino hacia adentro, el íntimo sentido de satisfacción personal al haber vencido el vicio interno de la evasión y el miedo, de la incertidumbre, la trascendencia histórica es finita, tal vez un par de épocas, de milenios según haya sido nuestro logro, permaneceremos en la memoria de nuestros congéneres, pero de ahí, sólo la nada, el vació infinito que contiene al universo, la fría muerte de la lápida o la urna, el momento final en que nada de lo hecho permanecerá, nada de lo escrito será vuelto a leer y nada de lo pensado tendrá validez, sólo el olvido. La trascendencia será un instante en la eternidad, tan breve como el último suspiro.

La nada, el vació y la nulidad de la efímera existencia, nada más que el silencio, no hay ilustres en la eternidad, no hay sabios en el universo, no hay vida más allá de la nuestra, sólo queda el silencio que abruma una mente más que se intriga en buscar la respuesta a la eterna pregunta que carcome el íntimo espíritu humano ¿cómo y para qué vivir?

28 septiembre 2005

El superhombre

Al igual que el éxito, la mediocridad es también un estado interior. Para aquellos que en algún momento hayan practicado un deporte sabrán que existe un muro que los detiene de avanzar más, más rápido, más alto, más lejos. Ese muro es más un bloqueo mental de aquello que uno se siente preparado para lograr, que un límite de lo que el cuerpo mismo resiste. Es la barrera psicológica es agotamiento mental más que físico.

El punto es; que esa barrera nos es íntimamente perceptible, pues aun cuando se haya logrado un record olímpico ese éxito externo tal vez sea un fracaso en lo personal; pues si alguien debe estar conciente de cual es nuestro propio límite somos nosotros mismos, el fracaso no es fallar en una tarea o labor específica, sino fallarnos a nosotros mismos en aquello que nos sabemos capaces de realizar.

Un ejemplo podría ser Carlos Slim, un hombre de "éxito" social y al parecer también en lo íntimamente personal; pero supongamos que aun teniendo todos esos logros, cuando llega la noche y apaga la luz, se hace el silencio y justo antes de cerrar los ojos para conciliar el sueño siente algo que lo incomoda en el fondo de su ser, se da cuenta que ha fracasado, que es un mediocre, que no ha ido más allá de su límite psicológico y que para colmo ha pasado la vida haciendo dinero y dinero porque se enajenó en ello para no pensar en si mismo, para no superar su propios miedos y vicios, porque no se atrevió a vivir como él quería y vivió como la tradición familiar le impuso. Eso sólo lo sabe él.

En la cotidianeidad es común encontrar ese tipo de gente, aquellos que tuvieron tanto miedo de enfrentarse a sus propios demonios que se fugaron de la realidad en el trabajo, el vicio o el enajenamiento. Aquellos que suelen ser jefes de un departamento y que tratan con altanería a sus subalternos, aquellos que porque tienen dinero son pedantes y soberbios y aquellos que son eruditos en una materia y tratan como pendejos a todos los demás. Esos son fracasados, son gente que saben que lo único que tienen en la vida es su trabajo, su dinero o sus títulos colgados en la pared; son los cobardes que no se atrevieron a vencer sus miedos e inseguridades, que se alejaron de su realidad y la enterraron en un vicio en particular.

La vida sin mediocridad es harto difícil, pues involucra luchar contra las grandes debilidades del hombre, significa apreciar más la trascendencia que el placer inmediato, en cierto sentido los hombres excepcionales son unos reprimidos, porque ponderan más el largo plazo y se privan de lo inmediato con tal de lograr su propia meta para después superarla.

El placer es la parte más animalezca del ser del hombre, es gracias a la función placer-displacer que el hombre ha logrado la supervivencia y la conservación de la especie. Pero la búsqueda del placer por el placer mismo es viciosa, pues es vicio sucede cuando se pondera el placer físico sobre el gozo espiritual. Un trago de alcohol, una bocanada de humo, el intenso sabor y olor de la comida, el orgasmo, todos esos placeres son casi inmediatos, pero el gozo; eso toma mucho en suceder.

El gozo en primera instancia es una acto superior de conciencia, es la sublime percepción de saber que lo que uno hace está bien hecho, está fundamentado en un principio de vida y tiene un fin específico; el gozo no es una vida alejada de los placeres corporales, pero es la variación entre el burdo placer y la exquisitez. La exquisitez es un acto de razón, es la apreciación de lo estético dentro de lo cotidiano, pues ¿acaso hay algo más cotidiano que el comer, que el fornicar? Son actos indispensables, pero la diferencia entre la practica del virtuosismo estético en búsqueda del gozo está en función de la moderación, de la renuncia a placeres goloso y la exclusión de las adiciones. Pues si bien se puede encontrar lo estético en el fumar, es más que conocido que es nocivo para la salud; al igual que el sexo orgiástico, la glotonería y demás actos que van en contra de la vida misma.

La templanza de la mente sobre el cuerpo es el camino al gozo.

21 junio 2005

LIFE COUCH

En la actualidad hay un concepto dentro de la psicología que se llama Couching, se trata de pequeñas sesiones con terapeutas que sin ser una terapia psicoanalítica, psicológica o siquiátrica convencional; ayudan a los clientes a tratar de resolver su vida cotidiana de un mejor modo.

Tener un consejero emocional, un amigo sincero que nos diga que hacemos bien o mal desde su perspectiva suele ser muy útil en el crecimiento personal, por un lado el perfil es algo que se ve desde afuera y por el otro siempre es necesaria la distancia para poder opinar con mayor objetividad.

Cuantas veces no nos hemos encontrado en situaciones "conflictivas" que hubiesen tenido mejor solución si las hubiésemos abordado de mejor modo. Que fácil sería tener un pequeño Pepe Grillo que nos dijera al oído: "haz esto", "di lo otro". Pero la vida no es así y tenemos que intentar vivirla cometiendo nuestro errores y tratando de pensar rápidamente como resolverlos.

Tengo algunas amigas que viven relaciones románticas tormentosas, sufren adicciones y suelen decir que el amor no se hizo para ellas. Mi primer consejo es deja a ese patán. Generalmente la vida no es tan complicada para la mayoría de la gente, en realidad hay muy pocas decisiones trascendentes que tomar; los verdaderos retos y conflictos son más de carácter personal que colectivo. Incluso los grandes tomadores de decisiones o gente que tiene la responsabilidad de miles o millones personas, tienen pocos retos que no se resuelvan de modo técnico o pragmático.

La mayoría de las grandes decisiones involucran las emociones más típicas del hombre, el miedo, el amor, la envidia y el rencor. Pocas son las personas que logran vivir vidas plenas y felices, ¿Por qué? creo en general que es por falta de templanza, falta de aplomo para dejar atrás aquello que nos ata a nuestro infantil modo de vivir y miedo a renunciar a lo poco que tenemos pero que creemos muy valioso.

¿Cómo dejar una mala relación? En realidad es muy sencillo, pero en la práctica solemos tener múltiples pretextos para no hacerlo; creo que en general atraemos a la gente que está en sintonía con nuestro estado emocional, a deprimidos cuando también lo estamos, igualmente abusivos y abusados cuando falta autoestima, cuando somos capaces de atraer gente luminosa, virtuosa y feliz podemos estar seguros de que también lo somos.

El amor debe ser un estado físico y emocional de euforia, que nos impulse cotidianamente a brillar, a querer vivir, a cruzar largos caminos con tal de estar con aquel ser amado. Nada que ver con lágrimas, llanto, sufrimiento, celos y envidia. El amor debe ser alegría, sexo maravilloso, charlas apasionantes y besos tiernos. No discusiones interminables por absurdos, no maltratos de ningún tipo, ni palabras groseras o apodos incómodos. El amor es un estado de bienestar que impulsa el desarrollo personal y crea la plenitud y completitud que sólo se vive e pareja; cuando esto no está sucediendo es el momento de decir basta y adiós.

Aquellos que creen que no volverán a encontrar y vivir un amor como el que tenían es porque no se han dado cuenta que su propia capacidad de amar fue la que construyo la relación que vivían, dicha capacidad puede crecer del mismo modo que todas las demás que poseamos, pero también puede decrecer y desaparecer como cualquier otra que no alimentemos con disciplina, constancia y en general determinación.

Un ser maltratado y vejado que por su propia voluntad no se retira de una mala relación es porque a desarrollado un vínculo vicioso con su pareja, de tal modo que prefiere autodestruirse al lado de esa persona que fomentar su propia felicidad. Es por eso que es casi imposible dejar al ser "amado", que en realidad no lo es, porque la primera condición para amar es amarse a sí mismo. Un romance enfermizo es como ser adicto al alcohol, tabaco o cualquier droga o situación viciosa.

El que fuma sabe que esta disminuyendo su calidad de vida y que puede estarse provocando una muerte más temprana, igualmente el que vive una relación viciosa sabe que no es feliz, pero que prefiere ser infeliz al lado de alguien que atreverse a luchar por su propia felicidad por su cuenta, porque para hacerlo se requiere valor para vencer el miedo de la posible soledad. Puedo afirmar algo, aquel que se atreve a ser feliz, siempre encontrará alguien igualmente virtuoso que quiera estar a su lado.

12 enero 2005

El vicio

Dentro de la historia del pensamiento universal se encuentran muy distintas corrientes sobre los conceptos de virtud y vicio. Desde los epicúreos y hedonistas; hasta el New Age y el catolicismo mexicano junto con otras muchas y muy diversas corrientes; dentro de ellas se percibe con claridad que a los hombres les preocupa como manejar el placer en su vida cotidiana.

El hombre sufre una terrible dualidad entre su ser racional y su ser animal. La autoconciencia y la autorreflexión nos hacen percatarnos que podemos controlar nuestro instinto primitivo, poseernos y vivir un libre albedrío restringido por nuestra voluntad.

El primer tema es la virtud, ¿qué define esta palabra? La virtud es un comportamiento del hombre que resulta de la reflexión, es decir el hombre es tan virtuoso como su capacidad de elegir entre un modo de vida y otro después de haber definido un su propio parámetro. No es virtuoso aquel que sólo actúa el comportamiento; pues la verdadera virtud es un estado interior que se proyecta en todo lo que se hace. La virtud es un acto de constricción superior, pues implica una renuncia; el hombre virtuoso suele elegir aquello que requiere una fuerte voluntad para doblegar lo instintivo de su ser.

Existen ejemplos muy obvios del placer mundano que el hombre experimenta constantemente; pues es el placer el primer motor del impulso de vida, todos los seres vivos reaccionamos al placer y, en la búsqueda del mismo supervivimos. El instinto en muchos aspectos es placer puro, pues por instinto realizamos las actividades que consideramos básicas como individuos y aun más como especie. El acto de alimentarnos, reproducirnos, procurarnos refugio, etc.; son fundamentales para la vida. La vida individual es posible sin sexo, con un plato de avena y algunos litros de agua se puede vivir por siempre, con un pedazo de piel se puede uno abrigar bajo un árbol. Pero el hombre siempre busca más, más placer, mayor variedad de alimentos y sexo por el placer mismo y no por el afán reproductivo. De un modo u otro el placer es el motor del progreso, la creación de un paraíso hecho por el hombre, no por Dios.

Por el otro lado está la razón, la inteligencia, la auto reflexión. ¿Es el placer bueno? Usando la comida y el sexo como ejemplos, trataré de responder a la pregunta.

Al menos existen tres elementos para abordar el tema: el instinto, la reflexión y el porque racional del acto. Comer es vital, en un sentido instintivo sin alimento se muere, es por eso que el hombre tiende a comer cuanto puede, el cuerpo mismo está diseñado para almacenar energía en forma de grasas; la proclividad del cuerpo a engordar es resultado de proceso evolutivo, mientras más rápido se engorde más eficiente se es en la asimilación de energía. Lo anterior era muy útil cuando el hombre vivía con una inmensa incertidumbre sobre su futuro alimenticio, cuando la dependencia en la caza y la recolección hacía azarosa la existencia de alimentos. En la actualidad somos bastos en comida, si existe el hambre en el mundo no es por falta de capacidad productiva o sequías; sino por cuestiones financieras.

La alimentación ha evolucionado tanto como el hombre, hoy en día podemos encontrar mil variedades de chocolate, pan, carne, frutas y verduras, granos, grasas, etc.; por el arte de la refrigeración podemos disponer en cualquier temporada de cualquier alimento, con los cultivos transgénicos se puede sembrar cualquier cosa en cualquier lugar, pero tanto desarrollo tecnológico no sólo alimenta, sino que la variedad es transformada gula, la exquisitez hace que todo alimento se vuelva deseable.

El acto de comer es entonces no sólo vital, sino también racional, comemos porque lo necesitamos, lo deseamos, lo podemos y lo sofisticamos en la cocina. En el momento de hacer consiente la alimentación se realiza un acto de elección; ¿qué como? La elección puede ser tan golosa e inescrupulosa como la falta de voluntad y el tamaño de la barriga lo permita. Pero entonces al elegir se puede renunciar tanto a la variedad como a la cantidad; para los hombres de nuestra era es deseable y posible; entonces: ¿por qué no nos contenemos? ¿Por qué suele dominar la gula sobre la razón? Si hoy conocemos las consecuencias de la obesidad porque el 60% de la población en México tiene sobrepeso?

La respuesta es simple, por falta de voluntad y de reflexión al actuar. La fuerza de voluntad es una fuerza restrictiva del placer, es un acto de constricción superior, pues se compone de dos elementos: la reflexión sobre el acto realizable y la renuncia al dominio del instinto. Eso es lo que comprendo por virtud, el dominio del ser propio, el autocontrol, el dominio del instinto como consecuencia de la reflexión sobre los actos.

Igualmente pasa con el sexo, en la actualidad la proclividad respecto al sexo como placer puro es algo que domina todo el ambiente, el sexo es una mercancía que se transa sin barreras, las enfermedades de transmisión sexual son prevenibles, igualmente el embarazo. El sexo se puede conseguir en variedad de presentaciones, desde el onanismo hasta las orgías. Los swingers que comparten a sus parejas "estables", la homosexualidad, la prostitución, la pedofilia, etc. Todo lo anterior siempre ha estado presente en la historia del hombre, pero hoy además de presente es mucho más cotidiano, deseable socialmente y aceptado como "normal" (excepto la pedofilia). El sexo por el placer mismo nos distingue del resto de los animales que sólo copulan por el instinto de preservación de sus especies en periodos limitados. Pero el hombre no tiene dicho límite, el sexo sólo por el placer es algo que sólo los hombres disfrutamos.

Pero en la concepción del acto ¿cúando el sexo se transforma en lujuria? Cuando se pierde el control sobre el acto, cuando no es posible la renuncia, cuando se vuelve vicioso, cuando es una adicción. Cualquier variedad de la sexualidad puede ser viciosa, lo que lo distingue del sexo virtuoso no es acto en si, sino la concepción del mismo el "porque".

Quien ha decidido copular porque en ello encuentra un modo de vinculación adicional, realiza sexo virtuoso, quien lo realiza como un acto exclusivo del amor entre dos individuos, también. Quien participa en una orgía por el simple hecho de hacerlo, sin reflexión, está siendo vicioso.

Entonces el vicio está constituido por la falta de una filosofía constitutiva del acto, actuar por actuar es instintivo para todos los seres vivos, pero para el hombre es vicioso, pues el hombre que subyace a su instinto no se autoposee, no tiene dominio de su ser y mucho menos de su mente.

La realidad es inminente, es un abrumadora y puede ser evadida a través de la enajenación; cuando el hombre se aísla de su entorno dentro de alguna actividad viciosa (lujuria, gula, alcoholismo, drogadicción, fumar, ejercicio obsesivo y demás actividades que sólo se realicen a modo de evasión de la realidad) pierde el sentido de realidad, retrocede en su calidad de ser superior a un estado inferior al de los animales, pues en la bestia no existe el vicio, el vicio es exclusivo del hombre.