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03 enero 2009

Es común confundir los siguientes términos, quizá porque suelen ser sinónimos en la práctica, pues tanto el prejuicio como la convicción están delimitados en un ámbito subjetivo. Lo que se conoce como valores culturales usualmente no es más que una serie de creencias y conocimientos que se asumen como ciertos y valiosos a priori y axiomáticamente, los cuales no son sometidos a rigor del pensamiento racional y lógico.

El fundamentalismo tanto en las creencias religiosas, políticas, económicas, etc., se debe a la laxa capacidad de los individuos para distinguir la sutil diferencia entre creer y saber.

prejuicio.

1. m. Acción y efecto de prejuzgar.

2. m. Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal.

convicción.

(Del lat. convictĭo, -ōnis).

1. f. convencimiento.

2. f. Idea religiosa, ética o política a la que se está fuertemente adherido. U. m. en pl. No puedo obrar en contra de mis convicciones.


19 noviembre 2008

"...podemos hacer lo que queramos, podemos imaginar lo impensable y conseguir lo inesperado..."

07 enero 2008

Sin palabras...

Cuando comencé a escribir con regularidad lo hice en un diario, un cuaderno de papel, que había tenido durante varios años guardado con el propósito de convertirlo en mi diario, sin embargo el tiempo pasó y no tuve algo en particular que escribir. Creo mi vida transcurrió en automático durante un par de décadas, aunque tomé decisiones trascendentes (elegir escuelas, carrera, etc.), creo las primeras y más trascendentes decisiones las tomé entre los 20 y 21 años, cambiarme de carrera (de ingeniería a economía) e iniciar a vivir por mi cuenta (cuando cumplí 21 exactamente inicié empecé a vivir en San Pedro de los Pinos).

Fue a partir de ese momento que tuve la necesidad de ordenar mis ideas en papel, la escritura resultó un buen ejercicio de introspección, releer mis apuntes fue un modo de aprender y redefinir mi pasado, de llevar un seguimiento de mi “evolución” y así también tener una constancia de lo que había sido, para después reinterpretar mi pasado y darle un sentido a mi presente.

El inicio del este blog fue un ejercicio paralelo, tanto de expresión personal como de introspección, muy al principio lo compartí con muy pocas personas, pero paulatinamente me abrí y abrí este espacio a tanta gente como pudiera interesarse, sin embargo no han sido tantos ni tan interactivos como me hubiera gustado. Con forme el tiempo pasó quise combinar mis distintas facetas, escribiendo sobre más de un tema (principalmente económicos y políticos) sin embargo mis artículos más “exitosos” fueron los personales.

En los últimos meses mi ritmo de aportaciones ha disminuido, pretextos hay muchos, pero la realidad es que me he quedado sin palabras; principalmente porque mis principales dudas en mi tercera década de vida están resueltas, al menos por el momento. Sé lo que quiero en algunos de los aspectos más importantes y otros que durante mucho tiempo me torturaron ahora no me causan mayor angustia. Creo mi personalidad, ideales, principios y creencias están suficientemente definidos como para proporcionarme un marco de referencia sólido para avanzar sabiendo a donde quiero llegar, así que mis temas ya no son los mismos y de momento no he descubierto nuevas inquietudes (salvo las profesionales) que quiera exteriorizar con la cotidianeidad que lo solía hacer.

Esto no quiere decir que ya no piense aportar a este blog, simplemente estoy tratando de madurar una nueva pluma que me dé un mínimo de satisfacción para salir al mundo y decir las nuevas cosas que tengo en la cabeza.

Gracias.

19 septiembre 2007

La que te toca...?

Continuamente suelo sentirme un ser sumamente afortunado, a lo largo de mi vida no he sufrido carencias mayores, mis necesidades básicas siempre han estado satisfechas, he vivido bellos momentos, momentos de amor, de dicha, de pasión, felicidad, triunfo y distintas satisfacciones que me hacen pensar que mi vida ha sido más que sencilla; principalmente cuando me comparo con las millones de personas que continuamente sufren carencias de todo tipo.

Sin embargo en mi perspectiva uno puede vivir más de una vida posible, la que nos toca por el lugar y la posición en la que nacemos y vivimos nuestros primeros años: ir a la escuela que eligen nuestros padres, tener como amigos a las personas cercanas, ligar con la chica que va en tu salón... de la primaria a la secundaria, luego la prepa y con suerte la universidad. Encontrar un “buen” trabajo, comprarte un casa, un coche... pagar las deudas y los intereses, tener hijos y educarlos, llegar a viejo siendo panzón y maduro. Consentir a tus nietos a poyar a tus hijos cuando ya son hombres; preocuparte por que la pensión te alcance y que el colesterol no te mate pronto, hacer tu testamento en orden y pensar que tal vez mañana ya no despiertes. Sentirte satisfecho con lo que viviste y sentir que... que hiciste algo... que ahí esta tu familia para probarlo... sin embargo... esa fue la vida que te tocó.

También pudiste ser miserable, nacer en la calle, sufrir del abuso, nunca haber estudiado, trabajar de niño, ser violado y pateado, tener hambre y sufrir de la enfermedad, drogarte para no sentir lo duro del clima y tratar así, por un momento, olvidar que el mundo existe. Soñar con una cama y dormir en la banqueta; morir en una riña, en un asalto o de una infección que pudo resolverse con agua y jabón. Ni modo... esa es la vida que te tocó.

Cómo explicar que no importa que vida te toque, si aun cuando es más sencillo escoger cuando hay alternativas, también (quiero creer) se puede cuando no las hay. Sé que es más duro no conformarse con pensar que un buen empleo es la solución a la vida, que los verdaderos sueños no se pagan a meses sin intereses y que cuando no eres como el promedio, lo difícil es vivir contra corriente. Es muy sencillo asimilarse en la vida que te toca, admiro a las personas (principalmente son mujeres) que han tenido el valor de escoger sus propias vidas, de decidir hacer las cosas que realmente querían. De vivir contra la corriente y llegar tan lejos como sus sueños; he tenido la fortuna de compartir mi vida con varias personas que así viven, que a pesar de haberles tocado un tipo de vida, decidieron elegir otra, la que quieren y se merecen; no que la pueden, ni la que les toca. ¿Tú que vida vives la que quieres o la que puedes?

Aqui unas lineas de una película que espero identifiquen

Choose life.
Choose a job.
Choose a career.
Choose a family.
Choose a fucking big television.
Choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers.
Choose good health, low cholesterol, and dental insurance.
Choose fixed interest mortgage repayments.
Choose a starter home.
Choose your friends.
Choose leisurewear and matching fabrics.
Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning.
Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit crushing game shows, stuffing junk food into your mouth.
Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself.
Choose a future.
Choose life...
"Choose life. Choose your future"

02 septiembre 2007

La infidelidad

"…what you feel only matters to you, it’s what you do to the people you say you love; that's what really matters, its the only thing that counts!…"

Tal vez es que mi vida ha estado marcada por este “tema”, cómo explicar la sensación que me produce el saber una “eventualidad” de esas en la vida propia o en la vida de alguien cercano. Podría decir que conforme he “crecido” mi perspectiva de esto ha cambiado, originalmente aceptaba que un simple acostón o un apasionante beso con alguien más que no fuese mi pareja (o la de alguien más) era intrascendente; justificaba que había más afecto en un apretón de manos que en una fugaz aventura.

Hoy pienso que el infiel es en sí un ser sumamente corrupto y egoísta, porque al actuar de dicho modo no piensa en como la vida de su pareja puede ser trastornada seriamente; el infiel tiende a ser muy permisivo con sí mismo, pues asume que la importancia de dicha eventualidad no es relevante para su propia vida. Sin embargo, dicho argumento tiene la perspectiva equivocada; pues no es importante que tan significativo es para uno dicha circunstancia, sino en la perspectiva correcta se debe asumir la consecuencia de los actos propios en las emociones y la vida de ese alguien especial que se dice querer o amar.

No sólo es corrupto quien tiene pareja y comete infidelidad, también lo es el cómplice cuando es de su conocimiento los compromisos y deberes del otro. Residualmente el infiel es un ser muy débil, pues a falta de la capacidad de autorestricción se corrompe en la tentación de la infidelidad. Pueden existir varios motivos que lleven a una persona a cometer infidelidad: una relación vigente desgastada, falta de intimidad con la pareja, falta de comunicación, falta de novedad o agotamiento romántico o sexual, etc., etc.; sin embargo no justifican la ausencia de carácter para resolver la vida de un modo correcto.

Creo la solvencia moral y la fuerza de carácter son fácilmente demostrables en dicha faceta de las personas, la fidelidad en la pareja, la lealtad entre amigos, la ética profesional y los valores sólo son reales cuando demostrables; el que le es infiel a su pareja traicionará a sus amigos y comprometerá su profesión. Tal vez hay grados para cada circunstancia, pero es simple si eres infiel eres corrupto y tu ética y lealtad también tendrán precio.

08 julio 2007

Conciencia histórica

Los hechos no hablan por si mismos, en realidad no importa que es lo que ha sucedido en el tiempo sino como se interpreta un suceso en particular y como se contextualiza a una realidad y circunstancia específica. Es mas, un mismo hecho puede y debe ser reinterpretado en múltiples ocasiones en la vida; la historia personal se debe ajustar siempre al presente, de este modo es posible retomar el pasado y entendernos como el resultado de un sinfín de encrucijadas y decisiones que nos han puesto a cada uno en distintas circunstancias. El presente no es más que un resultado de lo que hicimos y dejamos de hacer.

Entonces aquellos distintos momentos que se han vivido tienen una marca que perdura en todo momento, pues somos la consecuencia de ellos, analizar cada uno de los más trascendentes construye la historia que nos ha forjado. Es decir, sin introspección el individuo es un ser atemporal, pues su ser sólo sucede en el presente al no tomar conciencia de lo que ha sido y ha hecho; esto significa que el sentido de la vida es el sentido de la interpretación de la historia personal.

Algunos ejemplos clave de cómo esto funciona son sencillos, un ser sin historia es incapaz de autodefinirse respecto a valores: la lealtad, la fidelidad, la honestidad, etc., son pruebas de fuego, es decir quien no ha vivido una circunstancia que defina su temple respecto a ello no puede afirmarse como poseedor de dicha cualidad. Pero incluso el que ha fallado en las pruebas puede recontextualizarse como virtuoso dada una nueva realidad; analizando su propia historia como el elemento guía de lo actualmente es. Los que han sido infieles pueden reinterpretar los momentos pasados y tratar de entender porqué le han fallado a sus antiguas parejas ¿fueron las circunstancias? ¿fue la naturaleza del infiel? o simplemente fue algo que tuvo que pasar para que hoy el infiel se redefina en función de las experiencias y lecciones aprehendidas.

Reconstruir el propio pasado es una tarea ardua, tan complicada como hacer investigación histórica respecto a sucesos como guerras, procesos políticos, etc., ya que la propia vida puede ser muy complicada al tratar de entender los distintos cauces que llevaron a un desenlace en particular. ¿Cómo saber si un romance fracasó porque hubo una traición o porque el romance ya había fracasado hubo traiciones? ¿Cuándo un suceso crítico es la causa o es la consecuencia? En una vida que toca la vida de muchas otras personas, las causas propias pueden ser las consecuencias de la vida de los demás; distinguir lo que para uno fue trascendente y determinante no es sencillo, definir con claridad si eso que ya sucedió es lo que nos determina hoy en una circunstancia distinta es un proceso de toma de conciencia respecto a la propia historia.

Elevar el nivel de conciencia es un modo de darle un sentido a la vida, pues sin origen (historia) no hay destino y entonces la vida se vive en automático simplemente esperando a que un día acabe como consecuencia del paso del tiempo.

13 mayo 2007

Confianza

El modo en que se construyen los vínculos interpersonales ha sido tema de muchas investigaciones, desde los casos más conocidos como el de Fukuyama hasta otros que sólo se publican en journals especializados. La teoría del capital social, la de la firma, el contrato, etc.; han llevado a tesis doctórales y premios Nobel; conclusión es un tema extenso y de muchas teorías y cavilaciones. ¿Por qué es importante?

El hombre no es predecible ni confiable en un 100%, es decir, los demás no pueden simplemente confiar en el otro, tanto en vínculos materiales (negocios) o emocionales (personales). He aquí un digno caso cuando el Padrino (de Mario Puzo) afirma que todos los negocios son personales. Es decir aun cuando existe un vínculo institucional los hombres percibimos los actos de los otros como personales.

¿De que deriva la desconfianza? De la avaricia, sin contar la incertidumbre derivada de factores no humanos, el potencial de fraude es consecuencia de la incapacidad del hombre de asumir plenamente los costos de oportunidad derivados de cada una de sus decisiones. Un ejemplo básico es la infidelidad, codiciar el afecto, pasión, etc. de alguien más cuando uno se encuentra comprometido, es una condición humana muy común. Sin embargo el decidir no actuar en consecuencia del primer impulso es un acto poco frecuente entre los individuos, por ello en los contratos se establecen costos (cargos, penas, multas, etc.) que se aplican cuando no se cumple el acuerdo; la infidelidad es causal de divorcio y no hay divorcio barato.

Sin embargo la fe en el otro es descartada en automático como medio de lealtad y garantía de compromiso. Los hombres no solemos creer en los otros sino existe un contrato de por medio. Los actos de fe implican un alto riesgo, pero ¿acaso no deberíamos actuar de fe, cuando menos, en lo que se refiere a vínculos románticos? Ello no implica que no existan normas y sanciones en los acuerdos, pero la clave no radica en los mecanismos de control, sino en las garantías y estas nunca son certeras, por lo tanto, la fe es la regla de los vínculos personales.

28 septiembre 2005

El superhombre

Al igual que el éxito, la mediocridad es también un estado interior. Para aquellos que en algún momento hayan practicado un deporte sabrán que existe un muro que los detiene de avanzar más, más rápido, más alto, más lejos. Ese muro es más un bloqueo mental de aquello que uno se siente preparado para lograr, que un límite de lo que el cuerpo mismo resiste. Es la barrera psicológica es agotamiento mental más que físico.

El punto es; que esa barrera nos es íntimamente perceptible, pues aun cuando se haya logrado un record olímpico ese éxito externo tal vez sea un fracaso en lo personal; pues si alguien debe estar conciente de cual es nuestro propio límite somos nosotros mismos, el fracaso no es fallar en una tarea o labor específica, sino fallarnos a nosotros mismos en aquello que nos sabemos capaces de realizar.

Un ejemplo podría ser Carlos Slim, un hombre de "éxito" social y al parecer también en lo íntimamente personal; pero supongamos que aun teniendo todos esos logros, cuando llega la noche y apaga la luz, se hace el silencio y justo antes de cerrar los ojos para conciliar el sueño siente algo que lo incomoda en el fondo de su ser, se da cuenta que ha fracasado, que es un mediocre, que no ha ido más allá de su límite psicológico y que para colmo ha pasado la vida haciendo dinero y dinero porque se enajenó en ello para no pensar en si mismo, para no superar su propios miedos y vicios, porque no se atrevió a vivir como él quería y vivió como la tradición familiar le impuso. Eso sólo lo sabe él.

En la cotidianeidad es común encontrar ese tipo de gente, aquellos que tuvieron tanto miedo de enfrentarse a sus propios demonios que se fugaron de la realidad en el trabajo, el vicio o el enajenamiento. Aquellos que suelen ser jefes de un departamento y que tratan con altanería a sus subalternos, aquellos que porque tienen dinero son pedantes y soberbios y aquellos que son eruditos en una materia y tratan como pendejos a todos los demás. Esos son fracasados, son gente que saben que lo único que tienen en la vida es su trabajo, su dinero o sus títulos colgados en la pared; son los cobardes que no se atrevieron a vencer sus miedos e inseguridades, que se alejaron de su realidad y la enterraron en un vicio en particular.

La vida sin mediocridad es harto difícil, pues involucra luchar contra las grandes debilidades del hombre, significa apreciar más la trascendencia que el placer inmediato, en cierto sentido los hombres excepcionales son unos reprimidos, porque ponderan más el largo plazo y se privan de lo inmediato con tal de lograr su propia meta para después superarla.

El placer es la parte más animalezca del ser del hombre, es gracias a la función placer-displacer que el hombre ha logrado la supervivencia y la conservación de la especie. Pero la búsqueda del placer por el placer mismo es viciosa, pues es vicio sucede cuando se pondera el placer físico sobre el gozo espiritual. Un trago de alcohol, una bocanada de humo, el intenso sabor y olor de la comida, el orgasmo, todos esos placeres son casi inmediatos, pero el gozo; eso toma mucho en suceder.

El gozo en primera instancia es una acto superior de conciencia, es la sublime percepción de saber que lo que uno hace está bien hecho, está fundamentado en un principio de vida y tiene un fin específico; el gozo no es una vida alejada de los placeres corporales, pero es la variación entre el burdo placer y la exquisitez. La exquisitez es un acto de razón, es la apreciación de lo estético dentro de lo cotidiano, pues ¿acaso hay algo más cotidiano que el comer, que el fornicar? Son actos indispensables, pero la diferencia entre la practica del virtuosismo estético en búsqueda del gozo está en función de la moderación, de la renuncia a placeres goloso y la exclusión de las adiciones. Pues si bien se puede encontrar lo estético en el fumar, es más que conocido que es nocivo para la salud; al igual que el sexo orgiástico, la glotonería y demás actos que van en contra de la vida misma.

La templanza de la mente sobre el cuerpo es el camino al gozo.

21 agosto 2005

Temas no resueltos

Hay un par de temas en mi vida que son controversiales, el que hoy quiero platicarles es acerca de la paternidad. El instinto de conservación, tal cual, es una pulsión por la reproducción, no perse; sino a través del placentero acto sexual. Al menos todos los mamíferos gozamos del orgasmo, por ello en la búsqueda del placer sexual nos reproducimos.

Pero a diferencia de los demás animalitos del señor nos jactamos de tener conciencia, es decir, reflexividad sobre nuestros actos e historia de vida. Ello nos coloca en un plano distinto, que se caracteriza por el predecir la consecuencia de los mismos, de ahí radica que la mayor parte de nuestro actos instintivos se conviertan en una elección. En la actualidad la anticoncepción está ampliamente difundida y el acceder a métodos que prevengan el embarazo es factible para casi cualquier persona en el mundo occidental, incluso; las personas de más bajos recursos pueden acceder a ellos de un modo. Pero sin el afán de ser utópico, quiero pensar que existimos al menos un 40% de personas que relativamente podemos realizar nuestras decisiones sin mayores complicaciones, entonces: ¿por qué tener hijos?

Hay quienes dicen que la vida es el mejor regalo que puedes darle a alguien, es extraño pues para que ello suceda “recibir un regalo” es necesario primero existir. Sin ser fatalista la realidad es inminente y la mayor parte de la población mundial en el presente e incluso históricamente ha vivido en condiciones de miseria, esclavitud, hambruna, epidemia, mutilación, humillación y adoctrinamiento que en general ha hecho vivir a miles de millones de personas una vida plagada de miseria y sufrimiento; tanto físico como espiritual. Incluso aquellos más favorecidos sufren también otro tipo de pesares. De hecho mi supuesto “sufro luego existo” es condición sine qua non a la vida y existencia misma.

Para ser padre de alguien no es necesario concebirlo, hay miles de millones de niños en el mundo necesitados de cariño, amor y cuidados. Entonces ¿para qué uno más? si ya existe uno que necesita de nuestro amor. Es entonces cuando la paternidad por decisión de concepción es el acto más irresponsable y egoísta en el que una pareja o individuo puede incurrir. Me explico, la existencia es una condena de la cual uno sólo se libra a través de la muerte, la mayor parte de los seres somos y seremos intrascendentes tanto para nosotros mismos (la evasión del ser, la fuga y la vacuidad; son temas para otro blog) como para los demás y la historia universal, incluso aquello que han logrado perdurar milenios en nuestra memoria conforme al tiempo serán olvidados por todos. Entonces la trascendencia no existe más que efímeramente, el trascender a través de otro ser es una necesidad de llenar aquel vació que no logramos saciar por nosotros mismos y; la necesidad de querer, amar, proteger y cuidar a otro ser como un sentido de utilidad o romanticismo simplemente es la cumbre de la vanidad, egoísmo e intrascendencia misma del ser.

Ahora bien, digo que este tema es controversial en mi vida porque me lo he cuestionado del modo anterior infinidad de veces, es decir como desde hace seis años, ello implica que en ocasiones llego a la conclusión de que me encuentro en lo cierto y que el hombre en su bestialidad no reflexiona sobre la existencia y condena al no nato a existir; incurriendo en vanidad y egoísmo puro. Otra conclusión es aquella en la que dudo de mi elocuencia y pienso que muy seguramente me encuentro equivocado y que soy víctima de mi edad y que seguramente pensaré distinto cuando “madure” un poquito (dicen que aquello que madura comienza a echarse a perder).

En fin, se aceptan comentarios. Yo en este momento sigo pensando que concebir es egoísmo puro, que la vida y la existencia son una condena y que ya vivo es mejor vivir que morir, pues la vida tiene placeres que en el limbo no se conocen. Por otro lado pienso que la necesidad querer, proteger y cuidar puede ser saciada a través de la adopción, pues mis necesidades complementan las de otros al saciarlas mutuamente.

19 julio 2005

Psicosis varias

Hoy confirmé que mi psicosis no es tal, tal vez a ustedes también les pase; escucho música sin escucharla, estúpidas cancioncillas, principalmente cursis y dramáticas, circulan en mi mente con frecuencia obsesiva y sin que exista alguna fuente de emisión sonora cercana. Es algo que suele sucederme con alguna frecuencia, no lo tomaba con seriedad y pensaba que era un proceso del tipo neurótico-obsesivo, pero no es así, sucede que existe un fenómeno neurológico (relacionado con la epilepsia o la vejes o la sordera) poco estudiado que son las alucinaciones auditivas; no es un proceso psicótico como cuando escucho voces que me ordenan matar a Bush o al Papa. Sino son procesos neuronales que suceden en una parte de la corteza cerebral que se encarga de analizar la música -no el sonido en general- los acordes, compases, ritmos, etc.

Todo esto para decir que tal vez existe un proceso alucinante similar que le dice a nuestras pequeñas mentes "los homosexuales son seres del demonio que se van a quemar en el infierno", "los negros son subhumanos", "los gringos son pendejos"; etc. En realidad el sistema analítico del hombre no es tal, pues no se suele mover cotidianamente de un modo racional científico, sino más en el sentido de un conformado por creencias, conocimientos y prejuicios.

Sucede que en estos días los homosexuales españoles ya pueden ejercer el derecho de ser reconocidos por el Estado como una institución, es decir pueden realizarse cívicamente como una familia fundada en un matrimonio; luego ello les permite adoptar niños y ello implica que una pareja de homosexuales educará a un ser modelable (otras implicaciones más importantes son las económicas, por ejemplo la seguridad social entre cónyuges). Ello pone los pelos de punta a quienes temen que estos "pervertidos" dañen el desarrollo de los infantes y los conviertan en homosexuales; esto no es más que una estúpida creencia sin ningún juicio o conocimiento lógico, pues para refutarla basta con señalar que en la actualidad la inmensa mayoría de homosexuales han sido educados en matrimonios heterosexuales e incluso católicos, eso si de más miedo, al parecer existe una alta correlación entre ser hijo de una mamá (mujer) y papá (hombre) y ser homosexual.

El prejuicio en general crea insatisfacción en la vida, el "creer" que la vida debe ser de un modo u otro en vez de sólo vivirla tal cual es, hace que la gente estereotipe su modo de vivir y de pensar. En realidad no creo que tener padres heterosexuales sea condición para la felicidad, ni el tener padres homosexuales una para la perversión o infelicidad (como postulan los grupos dogmáticos). En general un niño más que ello requiere de amor, paciencia, ternura, educación, alimentación, salud y otras cosas que generalmente no sólo son provistas por un padre biológico; es decir pueden ser dadas por un tío, abuelo, conocido o padre putativo (adoptivo, no quise decir homosexual).

A los moralmente angustiados por el fenómeno homosexual deberían ocupar su tiempo más en fomentar la paternidad responsable en cualquiera de sus modalidades, evitar que los no aptos procreen a través de campañas de anticoncepción y fomentar la denuncia al maltrato infantil.

01 julio 2005

Estúpidas clases medias

Últimamente he intentado analizar mi entorno social a través del enfoque de clase; es un hecho que las clases existen incluso cuando los que pertenecemos a ellas no tengamos conciencia de ser y pertenecer; en otras palabras no existe conciencia de clase excepto en el caso de la empresarial (burguesía) y la clase política. Como ni empresario ni político soy y afortunadamente tampoco un desposeído me encuentro en la mediocre clase media mexicana.

La catalogo, como tal, porque es mediocre en varios términos: es pobre si la comparamos con la de otros países dado que nuestro nivel de ingreso es casi de pobreza en cualquier país del primer mundo; es ignorante pues nuestro nivel de instrucción es bajo en años de escolaridad e inferior en nivel de apreciación cultural y lectura; es torpe porque ha caído en el embrujo consumista norteamericano y gasta la mayor porción de su ingreso en consumo no duradero y "suntuario"; en vez de invertir y ahorrar. En conclusión la clase media es mediocre.

En el mundo las clases medias son el motor de las sociedades, no sólo por ser las que crean la mayor parte del valor (ingreso) sino también, porque son políticamente activas y demandantes; además de ser el motor del consumo y generadoras de derrama económica. Desde el siglo XVIII europeo hasta el pasado siglo las clases medias fueron el motor revolucionario, las que incentivaban a las masas populares a la lucha y las que aliadas con la burguesía transformaron los regímenes políticos.

En la actualidad las clases medias americanas y en particular las latinas no muestran el arrojo que nuestros padres y abuelos tuvieron para impulsar a la sociedad realizar cambios significativos. Los jóvenes de antes más que preocuparse por el consumo mediático se informaban y leían tanto periódicos como libros, participaban en clubes de debate y cuestionaban a sus antecesores. Hoy en los chats de Internet se habla sobre el show mediático, sobre todas las variedades de sexo y se intercambia pornografía; es decir se ha vanalizado el entorno comunicativo y en vez de aprovecharse la conectividad en beneficio colectivo; ello a propiciado la individualidad.

Los jóvenes de hoy viven conectados a un mundo virtual de programas televisivos monótonos, triviales y que son subproductos del esquema de marketing para el consumo; también se enanchan a juegos de video que reducen las posibilidades de convivencia pues se juegan con y en la TV o la PC. También hablan y escriben, en chats o vía mensajes en línea, pero la más de las veces ello no es un modo de fraternalizar, sino es la consecuencia de no poder realizar amistades de un modo convencional, es decir, frente a frente y cara a cara; lo más patético son los romances en línea y, aún cuando hay algunos ilusos que argumentan que son más valiosos porque trasciende la mente y no el cuerpo, no hay nada más falaz, pues el amor es por contagio de los cuerpos que no sólo se atraen, sino también se comunican en un tiempo y espacio definido, no etéreo ni virtual.

En general esto no es exclusivo de las clases medias, pero en particular son estas las que no tienen pleno acceso a clubes sociales y deportivos exclusivos o interactúan en las reuniones de socialite. Pero tampoco son desposeídos y en vez de participar activamente en la sociedad hacen suyo un medio etéreo, como es el mediático, y han abandonado la calle, el parque, el café y otros espacios para abordar los centros comerciales o sus subproductos como: los cafés tipo Starbucks, donde lo importante no es convivir, sino estar ahí en el micro cosmos de la sociedad para tener status o simplemente diferenciarse de las masas.

¿Acaso hay algo más patético? que comprar revistas como: Quién?, Caras, Ocean Drive, etc., donde la burguesía nos vende subproductos de su propia vida y nos demuestra lo bien que se la pasan en sus mansiones, fiestas privadas , yates y clubes de golf o equitación. Producto de un estilo de vida inalcanzable para el 99% de la población mundial, sin embargo se aprovecha la sinergia de la vida que ya se tiene para poder seguirla pagando a través de la venta de sucedáneos de poder, riqueza y estatus. Tal vez no seas Paris Hilton, pero sí puedes usar la fragancia que dice es de ella, dudo que use una fragancia tan barata, tampoco tienes un yate pero puedes vestir ropa marca Náutica, no iras nunca al evento de fama mundial pero si puedes ahorrar unos miles de pesos y comprar el traje o vestido que uso zutanito o fulanita y lucirlo en los pasillos de la oficina. Creo en general he transmitido la idea: hoy por hoy, nuestra clase no tiene conciencia de si, pues si la tuviera actuaría en forma para transformarse de fondo y dejar de consumir de modo enajenado e iniciar un consumo responsable, promover la cultura, la literatura y la responsabilidad ciudadana para impulsar el desarrollo colectivo, pues estamos más próximos a ser pobres que ricos.

Sí, México es un país de pobres, porque los ricos no se preocupan mas que de seguir siéndolo, porque los pobres no tienen posibilidades reales de actuar colectivamente ni tienen el ocio suficiente para hacerlo y porque los instruidos, con necesidades básicas saciadas y con la capacidad de opinar, promover, actuar y reclamar; preferimos engancharnos al sistema mercadológico que, paradójicamente, un clasemediero con instrucción técnica en medios masivos ha creado para inducir al consumo de los productos que los dueños de los medios de producción generan.

Somos víctimas de nuestra mediocridad y, para romper con la vanalidad de nuestra vida fácil y cómoda e iniciar con convicción un cambio, primero personal y luego social; que trascienda de nuestro tiempo y vida, debemos tener conciencia de clase.

08 junio 2005

Determinación

Existen siete pecados capitales (Gula, Avaricia, Envidia, Lujuria, Orgullo, Ira, Pereza) y siete virtudes, cuatro son las cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) y tres las teologales (fe, esperanza y caridad); pero para mí existe una virtud superior a estas y es la determinación.

El hombre es un animalito del señor igualito a todos los demás, excepto en el uso superior de la razón, esta razón la llamamos inteligencia y en ella hemos fundamentado el desarrollo de nuestra especie, usamos herramientas creadas por nosotros mismos y tenemos un lenguaje escrito y oral que nos permite mantener un registro de nuestra historia, tenemos memoria histórica. Pero, como los demás animalitos, el canijo instinto nos tienta constantemente a obedecer la ley del mínimo esfuerzo y la búsqueda irrestricta del placer, parte de nuestro desarrollo social se ha visto beneficiado por este instinto -cualquiera que haya dormido alguna vez en el piso agradece la existencia del colchón- y por otra parte se ve seriamente dañada. El placer hedónico nos lleva al vicio, los vicios -cualquiera que sean: sexuales, drogas, etc.- son modos de alejarnos de la apabullante realidad, son modos de aislarnos de nuestro problemas y hacer como que no existen.

Para tener vicios existen infinidad de pretextos, por ejemplo: el cigarro tiene como uso frecuente calmar el stress; el ser beato es un modo de excusar nuestro destino en un dios inexistente y no asumirlo como el producto de nuestros actos. Entonces ¿de donde nos viene la fuerza para ser, para existir? ¿de adentro o de afuera de nosotros mismos?. Hay quienes confunden la fuerza interior con un ego superdesarrollado, éste es un vicio extremo, es un pecado capital es la soberbia y vanidad, el ego es totalmente distinto a la autoestima; que es saberse valioso en sí por aquello que valoramos en los otros, por lo tanto en nosotros mismos; es sabernos capaces de desarrollar al máximo nuestra virtudes y ser fuertes día con día para lograr nuestro objetivos: todo lo anterior es la autodeterminación, es una virtud positiva, deriva de la razón.

Los grandes hombres son aquellos que han sido bastos en autodeterminación, aquellos que saben forjar su destino con base en el trabajo, en la constancia, en la disciplina, en el estudio, la reflexión y la perseverancia: en saber que todo lo que desean lograr estará en función de su propio esfuerzo. Hay grandes hombres con ideales superiores y hay otros con falsos ideales. La determinación puede estar falsamente fundamentada.

Los grandes hombres han dejado esperanza y fe en la humanidad, entre ellos encontramos: C. Lindenberg, A. Hitler, Lenin, Kant, Zapata, E. Calles y un sin fin de hombres que con su determinación, correcta o equivocada, formaron cabalmente su destino, cambiaron su mundo, el mundo.
La pasividad del hombre es el gran freno del progreso, es el modo más estúpido de negarnos a nosotros mismos la posibilidad de crear nuestro propio destino. Para ser los hombres que deseamos ser sólo nos hace falta determinación.

17 abril 2005

THE GAY SWAT
@ CAFE TOSCANO, CONDESA 17ABR05

Las tendencias de la moda global han hecho que los marginados y marginales gays se hayan integrado súbitamente a los medios de comunicación; su incursión ha transformado el aspiracional del típico macho heterosexual y hoy lo cool is ti be gay.

La novedad de novedades(!), las mujeres nos prefieren bien peinados, barba arreglada, uñas recortadas, bien olientes, bien vestidos, solventes, desligados de nuestras madres, con departamentos ordenados y limpios. Quién lo hubiera imaginado(?). Bueno pues al parecer muy pocos, pues de no ser así los programas que en la actualidad circulan en la televisión gringa no estarían plagados de SWATs de gays (ejemplo: Queer eye for the straight guy) que con sus sofisticados modales, buen gusto, conocimientos sobre cultura, arte, cocina y moda transforman la apariencia y estilo de vida de algunos cerdos que previamente pactan salir a cuadro en la intimidad de sus vidas.

Propongo cambie la estrategia y contenido de estos programas y que dentro de sus armas especiales no enseñen a mentir como mujeres. Sí, al parecer la gran capacidad de predicción que las mujeres poseen, les permite planear mentiras y escapes asombrosos. Resulta pues que los hombres somos muy predecibles, nuestro modo de conducirnos, las limitaciones que nos ponemos, las cosas que nos enojan y sacan de quicio respecto a nuestras parejas femeninas (cabe la aclaración) nos hacen sujetos de simples y sencillos engaños en los cuales caemos y no nos damos cuenta.

Ejemplifico, el amigo que se supone es gay y resulta ser el cuerno, el celular que no recibe llamadas porque la pila se agotó o porque se encontraba en una zona sin servicio; las hermana que nos dice que ella ya esta dormida y no nos aclara que con otro hombre y en otro lugar, el viaje de "sólo niñas” que resulta ser sólo la niña de tus ojos en los ojos de alguien más. Los momentos en que hacernos enojar es el pretexto ideal para no reportarse un par de días y que al final resulta somos nosotros los culpables e insensibles.

No es que los hombres seamos estúpidos y tampoco que no mintamos, sino que nuestras habilidades son un poco más limitadas. Al parecer sólo se nos ocurren pretextos inverosímiles como "estoy yendo al psicólogo", "no es mi amante, es mi amiga que esta dolida con su ex", "tuve una larga junta que se prolongó hasta la madrugada del sábado", etc., etc.

El arte de mentir es una sofisticación genética que aún no desarrollamos como ellas lo han hecho; creo que la ventaja de parir y criar niños les ha dado el poder de saber como manipularnos y reeducarnos.
Sí, lamentablemente necesitamos de un par de amigos gay que lleguen a enseñarnos esas estrategias para mentir magistralmente; esas que ellos en su afán femenino de desear hombres han logrado aprehender.

20 enero 2005

Ideales y economía

La economía es un orden productivo, es el como los individuos organizan sus actividades en función del tiempo disponible, el como asignan recursos materiales y temporales a cada actividad, principalmente ocio y producción. Dentro de un orden social primero se define el orden político, ya sea una estructura patriarcal, tribal, un Estado, etc.; dicho orden finca jerarquías, legitima poderes y delimita funciones, también, el uso y posesión de los recursos.

Para quienes han leído Cien Años de Soledad pueden recordar la fundación de Macondo, primero un caserío que los padres fundadores edificaron por no poder llegar más cerca del mar, pues desconocían donde se encontraba, ubicaron entones a Macondo cerca de un río en una ciénega. En un principio tenían una economía de autosustento, las pocas familias que fundaron el pueblo resolvían sus necesidades con la agricultura y la caza y, con muy escasa ganadería. Así pasaron muchas décadas, con escasísima comunicación, salvo los gitanos que solían ir cada año Macondo estaba incomunicado; hasta que la vuelta de destino los hizo encontrar rutas con otros pueblos relativamente cercanos.

Con la comunicación llegó el comercio, la innovación, los nuevos inventos y costumbres; paulatinamente Macondo pasó de ser un caserío a ser un pueblo, que creció y se enriqueció por el dinamismo de sus lugareños; macondo se fue abriendo en pocas décadas al mundo, a través de caminos, luego trenes, luego telégrafos, con ello llegaron compañías extranjeras y extranjeros.

Los periodos de guerra fatigaban a la población y la diezmaban, imponían regímenes autoritarios, que sucedieron cuando los nativos se oponían a un gobierno centralizado, fue cuando se reformó el orden político, junto con los extranjeros llegaron los favoritismos y los abusos, que incitaron a la gente a pelear y defender sus derechos. Pero Macondo sufrió además del infortunio de la comunicación y el progreso, el de la naturaleza, una lluvia bíblica destruyó todo, por años llovió, se deslavaron los caminos, se descarrilaron los ferrocarriles, se arruinó la compañía bananera y las casas se pudrieron y desmoronaron. Macondo sufrió un diluvio de cuatro años, en el cual nada quedo, ni el espíritu emprendedor y animoso de sus pobladores.

Así sucedió la historia económica de Macondo, que junto con la de los Buendía narra Gabriel García Márquez, pero este delicioso ejemplo muestra como los hombres y sus sociedades, junto con sus circunstancias, políticas y físicas, desarrollan un modo de vivir. El detalle del como sucede estos engranajes es muy denso, es algo que no sólo la Economía aborda, pues por un lado la sociología, la ciencia política, la psicología y demás ciencias sociales se esfuerzan en analizar.

Pensando en el caso de México, que muy distinto a cualquier otro y también muy igual, porque todas las adversidades de la vida individual y social suceden muy similarmente a todos los hombres del mundo, pero lo que los distingue no es lo que sufren ni el como, sino como lo asimilan en su vida cotidiana, como interpretan la adversidad y se sobreponen a ella. Los pueblos pueden ser diezmados, azotados por el dedo de Dios, pero son las ideas, los ideales y los sueños de los hombres los que hacen que ello resulte en un derrumbe emocional o no.

Sí, son las emociones las que determinan el como los hombres se construyen a sí mismos y a sus sociedades, diría Felipe González “donde no hay fortaleza emocional no hay liderazgo”. Pues la vida para nadie es fácil y, ello mismo es la adversidad; pero el triunfo económico, el social y el político no depende buenas o malas circunstancias, sino de grandes o pobres ideales y convicciones.

Los padres fundadores de Norteamérica llegaron ahí soñando en fundar un nuevo Israel, pensaron que esas tierras incultas serían para ellos la oportunidad de construir una sociedad ejemplar y virtuosa, con hombres virtuosos y magníficos. Igualmente pasó con los constituyentes de la primera república federal mexicana, supieron que como sociedad tendrían una nueva oportunidad de reinventarse, de rehacerse así mismos, ello se hace evidente en las primeras constituciones, en las cuales la prioridad era promover una educación para todos los ciudadanos, de tal modo que cada uno pudiese ser para sí mismo y para el país un mejor hombre; con ideales y valores superiores.

La economía sucede como la vida misma, no depende de lo que hay afuera, sino de lo que los hombres viven en sus mentes, las sociedades logran transformaciones cuando sus hombres se transforman, cuando los ideales se siguen con determinación, convicción, congruencia, disciplina, fortaleza y templanza. Las sociedades viciosas lo son porque sus hombres son viciosos. La pobreza y miseria no es solamente una condición material, sino principalmente una condición espiritual.

12 enero 2005

El vicio

Dentro de la historia del pensamiento universal se encuentran muy distintas corrientes sobre los conceptos de virtud y vicio. Desde los epicúreos y hedonistas; hasta el New Age y el catolicismo mexicano junto con otras muchas y muy diversas corrientes; dentro de ellas se percibe con claridad que a los hombres les preocupa como manejar el placer en su vida cotidiana.

El hombre sufre una terrible dualidad entre su ser racional y su ser animal. La autoconciencia y la autorreflexión nos hacen percatarnos que podemos controlar nuestro instinto primitivo, poseernos y vivir un libre albedrío restringido por nuestra voluntad.

El primer tema es la virtud, ¿qué define esta palabra? La virtud es un comportamiento del hombre que resulta de la reflexión, es decir el hombre es tan virtuoso como su capacidad de elegir entre un modo de vida y otro después de haber definido un su propio parámetro. No es virtuoso aquel que sólo actúa el comportamiento; pues la verdadera virtud es un estado interior que se proyecta en todo lo que se hace. La virtud es un acto de constricción superior, pues implica una renuncia; el hombre virtuoso suele elegir aquello que requiere una fuerte voluntad para doblegar lo instintivo de su ser.

Existen ejemplos muy obvios del placer mundano que el hombre experimenta constantemente; pues es el placer el primer motor del impulso de vida, todos los seres vivos reaccionamos al placer y, en la búsqueda del mismo supervivimos. El instinto en muchos aspectos es placer puro, pues por instinto realizamos las actividades que consideramos básicas como individuos y aun más como especie. El acto de alimentarnos, reproducirnos, procurarnos refugio, etc.; son fundamentales para la vida. La vida individual es posible sin sexo, con un plato de avena y algunos litros de agua se puede vivir por siempre, con un pedazo de piel se puede uno abrigar bajo un árbol. Pero el hombre siempre busca más, más placer, mayor variedad de alimentos y sexo por el placer mismo y no por el afán reproductivo. De un modo u otro el placer es el motor del progreso, la creación de un paraíso hecho por el hombre, no por Dios.

Por el otro lado está la razón, la inteligencia, la auto reflexión. ¿Es el placer bueno? Usando la comida y el sexo como ejemplos, trataré de responder a la pregunta.

Al menos existen tres elementos para abordar el tema: el instinto, la reflexión y el porque racional del acto. Comer es vital, en un sentido instintivo sin alimento se muere, es por eso que el hombre tiende a comer cuanto puede, el cuerpo mismo está diseñado para almacenar energía en forma de grasas; la proclividad del cuerpo a engordar es resultado de proceso evolutivo, mientras más rápido se engorde más eficiente se es en la asimilación de energía. Lo anterior era muy útil cuando el hombre vivía con una inmensa incertidumbre sobre su futuro alimenticio, cuando la dependencia en la caza y la recolección hacía azarosa la existencia de alimentos. En la actualidad somos bastos en comida, si existe el hambre en el mundo no es por falta de capacidad productiva o sequías; sino por cuestiones financieras.

La alimentación ha evolucionado tanto como el hombre, hoy en día podemos encontrar mil variedades de chocolate, pan, carne, frutas y verduras, granos, grasas, etc.; por el arte de la refrigeración podemos disponer en cualquier temporada de cualquier alimento, con los cultivos transgénicos se puede sembrar cualquier cosa en cualquier lugar, pero tanto desarrollo tecnológico no sólo alimenta, sino que la variedad es transformada gula, la exquisitez hace que todo alimento se vuelva deseable.

El acto de comer es entonces no sólo vital, sino también racional, comemos porque lo necesitamos, lo deseamos, lo podemos y lo sofisticamos en la cocina. En el momento de hacer consiente la alimentación se realiza un acto de elección; ¿qué como? La elección puede ser tan golosa e inescrupulosa como la falta de voluntad y el tamaño de la barriga lo permita. Pero entonces al elegir se puede renunciar tanto a la variedad como a la cantidad; para los hombres de nuestra era es deseable y posible; entonces: ¿por qué no nos contenemos? ¿Por qué suele dominar la gula sobre la razón? Si hoy conocemos las consecuencias de la obesidad porque el 60% de la población en México tiene sobrepeso?

La respuesta es simple, por falta de voluntad y de reflexión al actuar. La fuerza de voluntad es una fuerza restrictiva del placer, es un acto de constricción superior, pues se compone de dos elementos: la reflexión sobre el acto realizable y la renuncia al dominio del instinto. Eso es lo que comprendo por virtud, el dominio del ser propio, el autocontrol, el dominio del instinto como consecuencia de la reflexión sobre los actos.

Igualmente pasa con el sexo, en la actualidad la proclividad respecto al sexo como placer puro es algo que domina todo el ambiente, el sexo es una mercancía que se transa sin barreras, las enfermedades de transmisión sexual son prevenibles, igualmente el embarazo. El sexo se puede conseguir en variedad de presentaciones, desde el onanismo hasta las orgías. Los swingers que comparten a sus parejas "estables", la homosexualidad, la prostitución, la pedofilia, etc. Todo lo anterior siempre ha estado presente en la historia del hombre, pero hoy además de presente es mucho más cotidiano, deseable socialmente y aceptado como "normal" (excepto la pedofilia). El sexo por el placer mismo nos distingue del resto de los animales que sólo copulan por el instinto de preservación de sus especies en periodos limitados. Pero el hombre no tiene dicho límite, el sexo sólo por el placer es algo que sólo los hombres disfrutamos.

Pero en la concepción del acto ¿cúando el sexo se transforma en lujuria? Cuando se pierde el control sobre el acto, cuando no es posible la renuncia, cuando se vuelve vicioso, cuando es una adicción. Cualquier variedad de la sexualidad puede ser viciosa, lo que lo distingue del sexo virtuoso no es acto en si, sino la concepción del mismo el "porque".

Quien ha decidido copular porque en ello encuentra un modo de vinculación adicional, realiza sexo virtuoso, quien lo realiza como un acto exclusivo del amor entre dos individuos, también. Quien participa en una orgía por el simple hecho de hacerlo, sin reflexión, está siendo vicioso.

Entonces el vicio está constituido por la falta de una filosofía constitutiva del acto, actuar por actuar es instintivo para todos los seres vivos, pero para el hombre es vicioso, pues el hombre que subyace a su instinto no se autoposee, no tiene dominio de su ser y mucho menos de su mente.

La realidad es inminente, es un abrumadora y puede ser evadida a través de la enajenación; cuando el hombre se aísla de su entorno dentro de alguna actividad viciosa (lujuria, gula, alcoholismo, drogadicción, fumar, ejercicio obsesivo y demás actividades que sólo se realicen a modo de evasión de la realidad) pierde el sentido de realidad, retrocede en su calidad de ser superior a un estado inferior al de los animales, pues en la bestia no existe el vicio, el vicio es exclusivo del hombre.

14 noviembre 2004

Deber económico

Que regrese Juárez...!!!
Si, necesitamos que vuelva un prócer como él que a las fuerzas oscuras doblegó...

Cuando era niño y solía platicar con mi papá le decía que yo de grande quería ser rico, además que no era correcto que los pobres o los trabajadores exigieran que los patrones les dieran más de lo que recibían, y otras cosas así, mi papá me decía que yo no tenía conciencia de clase, que existían las clases sociales y que los trabajadores eran oprimidos por los ricos, por los dueños del capital. Yo no lo entendía, insistía que ser rico era casi casi sinónimo de ser bueno y que era muy deseable el buscar ser rico.

Creo que ser rico es bueno, es más, yo de niño lo único que me interesaba ser de grande era ser rico, no sabía como lograrlo, aun sigo sin saberlo, pero ya entendí que eso de la conciencia de clase, que en efecto hubo un despojo originario por parte de una clase dominante y que muchos de los ricos lo son más por privilegio que por mérito. Tal vez sino me hubiera causado curiosidad eso de las clases y la riqueza jamás hubiera estudiado economía y si mis padres no me hubieran insistido en pensar a que clase pertenezco y cuales son mis orígenes y en cambio me hubieran fomentado el ahorro, la inversión, la contabilidad y etc., ya sería rico, pero el hubiera es el pasado pendejativo del verbo haber.

En la actualidad me doy cuenta que tengo más que ver con la gente que se sube al micro que con los que salen en la revista Quién, que en efecto existen las clases sociales y que la conciencia de clase es determinante para el desarrollo de los grupos.

Lamentablemente la clase a la que pertenezco no tiene conciencia de si misma definida, está perdida en el limbo de la incultura televisiva y jamás reflexiona sobre como la acción colectiva puede hacerlos cambiar su situación de vida; en cambio los que tienen una conciencia de clase clara y ejercen su poder individual colectivamente es la clase social de los dueños de los medios de producción y la clase política, un par de segmentos en tamaño pequeño pero en poder inmenso, que de un modo u otro perpetúan un sistema social desigual, basado en el privilegio y no en el mérito, con barreras de entrada imposibles de saltar y totalmente excluyente. Si me refiero a esos que controlan el país desde hace generaciones, los que creen que lo puestos clave en "sus" empresas son sólo para sus parientes, para esos que de la manipulación política y del uso del hambre y la desesperación de la gente se entronaron en el poder. De esos que le venden a las masas programas televisivos de pésima calidad, que usan su poder monopólico para enriquecerse y sacar a otros del mercado, restringiendo la libertad de elección y que expían sus penas en el Teleton.

Pero lo que quiero compartirles es que yo me considero un liberal, que intento practicar el liberalismo económico y que creo que el mercado libre es por excelencia injusto cuando las sociedades no están reguladas por las instituciones de justicia. Creo en la libertad del hombre, en el más puro sentido positivo, pero creo que sólo puede existir libertad donde hay igualdad, no igualdad en un sentido comunista o socialista, sino igualdad de oportunidades, donde exista una amplia libertad negativa, donde los individuos puedan elegir libremente lo que más le place, donde el libre mercado esté libre de monopolios, donde la gente pueda acceder a la educación, salud y alimentación mínimos para un desarrollo pleno, donde las personas a partir de su propio esfuerzo y mérito puedan acceder a los mayores beneficios sociales, donde a cada uno nos toque aquello por lo que luchamos, donde la justicia sea el patrón de igualdad.

"El empresario es un administrador temporal de la riqueza", totalmente de acuerdo, según Slim ese es su ideario empresarial, pero le falta una gran parte a la frase anterior y es "administrador temporal de la riqueza social", toda riqueza es social, la propiedad es sólo un modo de incentivar a la gente a ser mas productiva, pero las empresas no son de los empresarios, son de las sociedades, pues es la sociedad la que permite un orden, la que provee la fuerza de trabajo, la que consume los productos de la industria, la que recircula el capital y lo acrecenta, no son lo empresarios, son lo trabajadores los que mantenemos al país, "la chamba de las empresas" no es dar empleo, sino ser eficientes, estar bien reguladas y darle a cada quien lo que le toca, generando cada día más riqueza y capital social. El derroche de muchos "empresarios" es lo que ha ocasionado el derrumbe de economías enteras, la corrupción de la clase empresarial y la política, la falta de una conciencia social y el pensar que sólo por el mérito propio tienen lo que tienen, esto es lo que hunde a los países.

La existencia de monopolios como Telmex reduce la libertad negativa, es deber del estado impedir que esto suceda, es deber de la sociedad el crear la infraestructura social que amplíe las posibilidades reales de los individuos para que puedan desarrollarse plenamente, existe algo que llamo el "deber económico" y que es la búsqueda social de un mayor bienestar colectivo, de la defensa de los derechos y del mantenimiento de la libertad del hombre, el capitalismo es un vicio de la libertad, porque en la búsqueda obsesiva del beneficio individual se premia el privilegio, se olvida el compromiso social y se hace de los desposeídos subordinados sociales.

Toda acumulación de capital fue en un origen un despojo o un abuso, los monopolios son abusos incluso en el caso de personas como Bill Gates que iniciaron su riqueza de cero. En el caso del despojo no hay ejemplo más claro que el atraso económico y social que vive África, basta con imaginar lo que pasaría en cualquier región donde los hombres y mujeres jóvenes y fuertes fueran raptados para trabajar como esclavos en otros lugares dejando en sus comunidades a niños y viejos improductivos, eso fue un despojo; es un abuso contratar mexicanos en EUA a precio de regalo bajo el argumento de "ser ilegales".

El deber económico es un compromiso moral con aquellos que sostienen a la economía, es una búsqueda continua del mantenimiento de la libertad y los derechos sociales, es el mantenimiento y la procuración de la justicia.

El mercado es sólo un punto donde se realiza el intercambio de los productos del trabajo, mientras más libre sea este mayor será el beneficio colectivo que se logra y mayor la libertad de los individuos de elegir aquello que más satisfacción les de.

Soy un liberal y mi clase social es la más carente de conciencia de clase. La identidad forma grupos, los grupos ordenan sus prioridades. "Sólo se puede luchar por aquello que se quiere; se quiere lo que se respeta y se puede respetar únicamente lo que por lo menos, se conoce" (Hitler; Mein Kampf, p. 19) sino tomamos conciencia de quienes somos jamás lucharemos por nosotros mismo.

P.D.
Hoy desayuné con mi amigo Miguel Ángel, dentro de la plática saqué un nuevo término, la cultura del nefastismo, que significa entre otras cosas lo nefastos que somos los mexicanos para realizar nuestras obligaciones, donde la búsqueda del menor esfuerzo se transforma en el abuso, el robo, la negligencia, la ignorancia, donde el estudiante no estudia, donde el trabajador hace como que trabaja, donde el vendedor tima y donde el servidor público no sirve.